En su columna de política internacional, Adriana “La Tana” Rossi analizó la ofensiva de Washington contra el gobierno de Nicolás Maduro, la reactivación de la “guerra contra las drogas”, el rol de China en América Latina y el impacto de la crisis global en la región.
La tensión política y militar entre Estados Unidos y Venezuela volvió a escalar en las últimas semanas. El gobierno de Donald Trump acusó al presidente Nicolás Maduro de liderar una red internacional de narcotráfico, reviviendo la vieja doctrina de la “guerra contra las drogas” como argumento para justificar un eventual despliegue militar en territorio venezolano.
En diálogo con nuestro programa, la analista internacional Adriana “La Tana” Rossi explicó que se trata de una estrategia con profundas raíces históricas en la política norteamericana: “Trump desempolvó la vieja doctrina de la guerra contra las drogas, que ya comenzó con Nixon en los años 70 y que transformó un problema de salud pública en una cuestión de seguridad nacional e ideológica”.
La guerra contra las drogas, de Nixon a Trump
Rossi recordó que en los años 60, el consumo de LSD, marihuana y otras sustancias se expandió entre jóvenes estudiantes de clase media blanca que cuestionaban el sistema, lo que llevó a Washington a reformular su estrategia: “No podían tratarlos como delincuentes, entonces desarrollaron la idea de que había que combatir la droga en su fuente, es decir, en América Latina”.
Bajo ese paraguas, Estados Unidos impulsó planes militares y de cooperación en la región, como el Plan Colombia, que derivó en masacres cometidas por grupos paramilitares. “Se encomendaban atrocidades que el propio ejército no podía realizar. La motosierra se transformó en un símbolo del terror paramilitar en Colombia”, describió Rossi.
Venezuela bajo la mira
En la actualidad, Washington acusa a Maduro de encabezar una red que vincula al Cartel de los Soles, el Tren de Aragua y disidencias de las FARC de Colombia. En ese marco, desplegó tres destructores, cuatro mil marines y un submarino nuclear cerca de la región.
Para Rossi, esta avanzada responde a intereses geopolíticos más profundos: “Detrás de la narrativa del narcotráfico, lo que está en juego son las enormes reservas de petróleo venezolanas. El 18% de las reservas mundiales de crudo están en Venezuela, que además exporta casi 300.000 barriles diarios a Estados Unidos”.
Una región en alerta
El clima de tensión generó preocupación en países vecinos. “Brasil no simpatiza con Maduro, pero teme que una intervención militar ponga en riesgo la paz de América Latina, una región que fue declarada zona de paz”, sostuvo Rossi.
Colombia, por su parte, se encuentra en una situación compleja, ya que las disidencias de las FARC han protagonizado nuevos ataques en los últimos meses, lo que podría ser utilizado por Washington como justificación para extender el conflicto.
China, un actor silencioso
La analista también subrayó el trasfondo económico y geopolítico: “Estados Unidos busca frenar el avance chino en la región. La Ruta de la Seda propone inversiones en infraestructura y desarrollo productivo, un modelo distinto al de Washington, más cercano al ‘win-win’. No es color de rosa, pero tampoco es una colonización descarada”.
En contraste, Rossi remarcó que la intervención norteamericana suele dejar “devastación y saqueo de recursos”. Y agregó: “Si alguien tiene dudas, basta mirar lo que ocurre hoy en Ucrania”.
Ucrania y las grietas en Europa
El análisis de Rossi también abordó la situación en Europa del Este, donde el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania sigue trabado: “La ayuda militar de Estados Unidos terminó hipotecando los recursos de Ucrania. Además, se generaron tensiones dentro de la Unión Europea, con países como Italia y Hungría que rechazan enviar tropas o sufrir cortes de gas”.
Incluso se produjeron chispazos diplomáticos: el viceprimer ministro italiano, Matteo Salvini, llegó a desafiar públicamente a Emmanuel Macron con un contundente “ponete el casco y andá vos a Ucrania”, evidenciando la fractura en la UE respecto a la continuidad de la guerra.
Un futuro incierto
Finalmente, Rossi advirtió que el escenario en Venezuela debe observarse con suma cautela: “Lo que está en riesgo no es solo la permanencia de Maduro en el poder, sino la paz de toda América Latina. Una intervención militar de Estados Unidos puede tener consecuencias imprevisibles”.
El tablero internacional parece moverse día a día, y América Latina vuelve a convertirse en un espacio estratégico de disputa. Como señaló Rossi: “La política internacional es hora a hora. En cualquier momento puede desencadenarse una situación aún más preocupante en la región”.
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