El jueves 10 de septiembre, el cuartel de Pueblo Esther se sumó al sirenazo nacional convocado por los bomberos voluntarios en reclamo por fondos que, según explicó Luis Ayala, dejaron de recibir desde el inicio de la actual gestión nacional. El referente también contó las dificultades para sostener el equipamiento y las capacitaciones, mientras continúan las actividades para reunir dinero destinado al cuartel.
El reclamo de los bomberos voluntarios se hizo escuchar el jueves 10 de septiembre a las 10 de la mañana, cuando cuarteles de todo el país realizaron un sirenazo para visibilizar el pedido de restitución de fondos nacionales destinados al sector. Luis Ayala, integrante de Bomberos Voluntarios de Pueblo Esther, explicó que la movilización involucró a más de mil cuarteles y que todas las provincias adhirieron a la protesta. Según señaló, el fondo nacional constituye una parte fundamental del financiamiento de las instituciones y dejó de llegar desde el comienzo del actual Gobierno nacional.
Luis Ayala explicó que esos recursos tienen un destino específico y deben ser rendidos y auditados, ya que se utilizan para la compra de equipamiento y capacitación. El dirigente remarcó que los cuarteles deben atravesar además un proceso administrativo que implica presentar documentación y afrontar gastos de profesionales como contadores, abogados y escribanos, además de las inspecciones correspondientes. En el caso de Pueblo Esther, sostuvo que el cuartel venía cumpliendo con esos requisitos y que, sin embargo, desde fines del año pasado no recibe el fondo, además de señalar la existencia de un remanente pendiente.
El impacto, según explicó, se siente especialmente en la posibilidad de renovar equipamiento y avanzar con proyectos de mayor envergadura. Luis Ayala señaló que, con la pérdida de poder adquisitivo, el monto que anteriormente representaba el subsidio hoy alcanzaría apenas para adquirir unos pocos equipos, mientras que la compra de una autobomba nacional se volvió muy costosa. A esto sumó otra dificultad: los cuarteles que buscan importar vehículos desde el exterior encuentran obstáculos y costos asociados a los pagos internacionales, por lo que parte importante de los recursos puede terminar absorbida por impuestos y gastos bancarios.
El reclamo también alcanza a otro mecanismo de financiamiento vinculado con la atención de emergencias en las rutas nacionales. Luis Ayala explicó que anteriormente, en los sectores concesionados de autopistas como la Rosario-Buenos Aires, los bomberos recibían un porcentaje del peaje cuando intervenían ante una emergencia, beneficio que también fue retirado. Sin embargo, aclaró que la pérdida de ese ingreso no modifica la respuesta del cuartel: ante un accidente, los bomberos continúan concurriendo porque la población los necesita. “Nosotros vamos igual”, resumió, en referencia a una tarea que continúa sostenida por la vocación de los voluntarios pese a las dificultades económicas.
La situación tiene además una dimensión regional, porque el cuartel de Pueblo Esther forma parte del esquema de respuesta ante emergencias en el corredor de la Ruta 21. Ayala destacó que los reclamos cuentan con el acompañamiento de municipios y concejos de localidades de la zona y planteó que el problema debe abordarse a nivel nacional, ya que la protesta involucró a cuarteles de todo el país. Hasta el momento de la entrevista, aseguró que no habían recibido una respuesta del Gobierno nacional después del sirenazo y manifestó su expectativa de que la situación pueda destrabarse antes de fin de año, especialmente ante la proximidad de una temporada en la que pueden aumentar los incendios.
Actividades para sostener al cuartel
Mientras continúa el reclamo por los fondos nacionales, Bomberos Voluntarios de Pueblo Esther también lleva adelante actividades propias para generar recursos. Una de ellas fue el almuerzo realizado durante el último fin de semana, que tuvo como objetivo recaudar dinero para afrontar los cursos de capacitación de los aspirantes y la compra de equipamiento. Luis Ayala destacó especialmente el acompañamiento recibido por parte de comercios y vecinos de la ciudad, y señaló que la respuesta superó las expectativas del cuartel.
Además, continúa la campaña iniciada para reunir fondos destinados a la compra de una autobomba. Según explicó Ayala, la campaña tiene una duración de seis meses y finalizará a fin de año, pero el dinero recaudado permanecerá destinado a ese objetivo mientras esperan una eventual solución al conflicto por el financiamiento nacional. Al mismo tiempo, el cuartel mantiene su actividad de capacitación, tanto hacia sus propios integrantes como hacia la comunidad.
En ese marco, Bomberos Voluntarios también impulsa capacitaciones de RCP y primeros auxilios. Ayala contó que existe una propuesta para establecer mediante una ordenanza que el segundo sábado de septiembre, en coincidencia con el Día Mundial de los Primeros Auxilios, se realicen cursos de RCP en distintos espacios de la ciudad, aunque aclaró que, ante la falta de respuesta del Concejo, el trabajo continúa igualmente con el acompañamiento municipal. También anticipó una capacitación en la escuela secundaria que se extenderá durante varios días y culminará con un simulacro.
La agenda del cuartel se completa con tareas de prevención y respuesta ante emergencias. Pueblo Esther cuenta con un plan de contingencia elaborado por Bomberos Voluntarios y una sala de situaciones de crisis instalada con fondos propios, desde donde se coordinan las tareas ante eventos que puedan requerir la intervención de distintas áreas. Ayala explicó que ese esquema contempla la participación de Bomberos, el municipio y el área social, entre otros actores, y que el plan fue presentado recientemente ante el Concejo Municipal.
En paralelo, los bomberos continúan interviniendo en incendios y tareas de monitoreo ambiental, como ocurrió recientemente ante un foco en una zona de vegetación seca sobre terrenos con agua. También tendrán a su cargo la prevención durante el evento Círculo Pueblo Esther Vuela, mientras que esta semana realizarán nuevos simulacros en la escuela primaria. Ayala remarcó que estos ejercicios buscan que la comunidad y especialmente los chicos incorporen progresivamente los protocolos de respuesta y que las sirenas no sean únicamente asociadas a una emergencia real.
El reclamo por el financiamiento nacional, entonces, convive con una intensa agenda local: capacitación, prevención, atención de emergencias y búsqueda de recursos propios. Para Luis Ayala, la prioridad sigue siendo que el Estado nacional regularice los fondos que el sector dejó de recibir, pero mientras tanto el cuartel continúa dependiendo del aporte de vecinos, comercios y de la propia institución para sostener una estructura que presta servicio no solamente a Pueblo Esther, sino también a localidades de la región.





