Infancias que transforman la ciudad: El Consejo de Niñas y Niños de Pueblo Esther presentó sus proyectos en un programa especial de radio

Con una hora y media de transmisión, los y las integrantes del Consejo de Niños y Niñas de Puebo Esther dialogaron sobre la “Constitución Consejera 2026”, repartieron folletos por los comercios y juntaron firmas para promover la tenencia responsable de mascotas. Además, expusieron una mirada crítica sobre el tránsito en Ruta 21, la seguridad en los cruces y la necesidad de espacios públicos pensados desde una perspectiva no adultocéntrica.

El aire de la radio comunitaria se llenó de voces jóvenes la semana pasada. El Consejo de Niñas y Niños de Pueblo Esther llevó adelante un programa especial de una hora y media de duración, en el que sus integrantes no solo compartieron los proyectos que vienen impulsando en la ciudad, sino que también se convirtieron en comunicadores por un día. La actividad, que combinó estudio de radio y trabajo territorial en los comercios, tuvo como eje central la difusión de la Constitución Consejera 2026, el documento que plasma las propuestas y demandas de la infancia local.

Del programa participaron Ian, Aurelio, Ema, Lucero, Paulo, Pietro, Franchesca, Cloe y Vera, quienes estuvieron acompañados por las facilitadoras Analía y Estefanía. Mientras algunos dialogaban al aire sobre los ejes de su trabajo, otro grupo recorría los locales comerciales de la ciudad repartiendo folletos de la campaña “Perro que ladra puede morder”, una iniciativa que busca concientizar sobre la tenencia responsable de mascotas.

La Constitución Consejera 2026 no es un documento menor. En sus páginas se condensan meses de recorridas, observaciones y planificaciones que los chicos y chicas vienen realizando en el marco de la Red “La Ciudad de las Niñas y los Niños”, inspirada en la propuesta del pedagogo italiano Francesco Tonucci. Durante la emisión, los integrantes del Consejo detallaron cada uno de los proyectos que están impulsando y que buscan mejorar la vida urbana desde una mirada infantil.

Entre las propuestas más destacadas que forman parte de esta constitución, se encuentran:

  1. Zonas libres de celular: Espacios y momentos del día para dejar el celular de lado, promoviendo el encuentro cara a cara y el juego libre.
  2. Tratos en familia: Acuerdos simples entre chicos y adultos sobre cuándo y cuánto usar la tecnología, fomentando un uso responsable y consensuado.
  3. Más espacios verdes y juego: La necesidad de contar con más tiempo afuera y con menos encierro, recuperando plazas y espacios públicos para la recreación.
  4. Dar el ejemplo: Los adultos también deben regular su propio uso del celular, porque los niños aprenden con el ejemplo.
  5. Acompañar a quien le cuesta: Ayudar a aquellos que no pueden dejar el celular, entendiendo que se trata de un proceso y no de una prohibición.
  6. ¡Una obra de teatro!: La propuesta de contar todo lo trabajado de una forma divertida y accesible para toda la comunidad.

Además, los chicos comentaron cuáles son los lugares que más disfrutan de la ciudad y, con una mirada crítica, hablaron de los problemas que detectan en el día a día. Entre ellos, mencionaron el tránsito sobre Ruta N° 21, la necesidad de generar lugares seguros para el cruce de calles y la urgencia de construir espacios públicos de acuerdo a una mirada menos adultocéntrica, donde la infancia sea tenida en cuenta como sujeto activo de la planificación urbana.

Uno de los momentos más emotivos de la transmisión fue cuando los integrantes compartieron sus experiencias al encontrarse con perros sueltos en los espacios públicos que les ladran, una situación que les genera temor e inseguridad. En ese marco, Paulo y Pietro contaron que se encuentran juntando firmas para que la ciudadanía tome conciencia sobre la importancia de recoger la caca de los perros cuando los sacan a pasear, una acción simple pero fundamental para mantener los espacios comunes limpios y seguros.

El Consejo de Niñas y Niños de Pueblo Esther es un espacio participativo municipal integrado por niños y niñas de entre 8 y 12 años. Su objetivo es propiciar encuentros periódicos donde los menores recorren la ciudad, observan, imaginan y planifican iniciativas o mejoras urbanas. El enfoque del organismo apunta a promover entornos saludables, prevenir violencias y erradicar el adultocentrismo, permitiendo que la voz de la infancia sea escuchada en la gestión local.

Como parte de sus acciones recientes, en 2026 el Consejo ha trabajado activamente en proyectos como los Corredores Seguros y ha recibido visitas territoriales junto a la Asociación Francesco Tonucci Argentina. La emisión radial de la semana pasada se enmarca en este proceso de visibilización y acción comunitaria, consolidando a Pueblo Esther como una ciudad que apuesta a la participación genuina de sus infancias y que entiende que escuchar a los chicos no es un gesto simbólico, sino una herramienta concreta para construir una comunidad más justa, segura y habitable para todos.