El concejal electo por el espacio “Activemos” habló con Radio Enlace FM 102.3 tras su triunfo en las elecciones locales. Repasó el camino recorrido, valoró la militancia colectiva como base del crecimiento político, y aseguró que el desafío recién empieza: “Tenemos que construir una propuesta amplia y con visión de futuro para el 2027”
Luego de una campaña austera, marcada por la cercanía territorial y el trabajo colectivo, Juan Carlos Singereisky logró consagrarse como concejal en Pueblo Esther en representación del espacio Activemos. En una entrevista con el programa Enlace de Noticias de Radio Enlace FM 102.3, compartió su visión de la política, analizó los resultados electorales y adelantó cuál será la estrategia de su bloque en el Concejo Municipal.
“No hay diseñador contratado ni nada por el estilo, diseñamos los volantes nosotros, los imprimimos nosotros, y hasta los pasacalles los pintamos de manera comunitaria donde jugábamos con los chicos. Eso también es política: apropiarse de lo común, construir desde abajo, generar pertenencia”, remarcó Juan Carlos Singereisky al inicio de la charla, señalando que parte del espíritu de campaña fue precisamente ese: acercar la política a la gente, desarmar la idea de que es un asunto de otros.
La campaña se construyó sobre la base de referentes comunitarios como Mónica Santos, Luciana Bryndum, Lucia Singereisky, Franco Cabral, Gustavo Colacurto y la actual concejala Carina “Colo” Cappelletti. Para Singereisky, ese reconocimiento territorial fue clave para alcanzar el objetivo: “Lo que venimos haciendo hace años, desde espacios como la radio, los clubes, las plazas, fue lo que permitió que hoy estemos donde estamos”.
Una militancia que se sostiene en el tiempo
El flamante concejal recalcó que el trabajo del espacio no comenzó en esta elección. “Los chicos que hoy festejaban el triunfo son los mismos que en la pandemia hacían pastelitos para repartir. Franco, que hoy estudia y milita, se disfrazaba del Hombre Araña para acompañar a los más chicos. La Colo, que ahora renueva su banca, es la misma que hace años se planta en el Concejo a dar discusiones sola. Es una construcción que viene de muy lejos y es lo que nos sostuvo”, expresó.
Singereisky aseguró que el equipo está preparado para asumir con responsabilidad este nuevo escenario político, en el que el espacio contará con un bloque de dos concejales: él y Cappelletti. “No creemos que esto sea una llegada, sino el inicio de un nuevo desafío. Tenemos un doble objetivo: estar a la altura en el Concejo, y construir desde ahora una propuesta seria y amplia de cara al 2027”, anticipó.
Escuchar, consensuar, planificar
Sobre el rol que desempeñarán como oposición, el edil electo fue claro: “No vamos a tener ningún problema en acompañar cualquier proyecto que sea beneficioso para el pueblo, venga de quien venga. Si es del oficialismo y está bien, lo vamos a votar. Si es de otro bloque y está bien, también. Nuestro compromiso es con la gente, no con las internas partidarias”.
Singereisky adelantó que una de las prioridades será impulsar una planificación urbana a mediano y largo plazo. “La ciudad necesita saber hacia dónde va. No podemos seguir improvisando. Tenemos que discutir si vamos a tener un parque industrial, si vamos a abrir una bajada al río, si queremos ser un pueblo residencial, turístico, o productivo. Porque esa planificación es la que va a ordenar lo demás: las veredas, la ubicación de los lotes, los servicios. Si no, nos pasa lo que ya vimos: alguien compra un terreno y al lado le levantan un galpón”, planteó.
Además, insistió en la necesidad de ampliar los espacios de participación ciudadana, a través de consejos barriales, vecinales y otras instancias de diálogo directo. “Hay que salir a hablar con los sectores progresistas, pero no sólo con los espacios partidarios. Hay que sentarse con las vecinales, con las organizaciones, con los clubes. La política no se construye desde un escritorio”, afirmó.
Resultados, votos y representación
Sobre los análisis posteriores a la elección, Singereisky respondió con contundencia a quienes plantearon que los votos “fueron prestados”: “Hace dos años saqué mil votos. Ahora saqué poco más de 1.100. No nos regalaron nada. Es fruto de nuestro laburo, de haber estado siempre. No hubo ningún acuerdo oculto, ni con D’Amico, ni con nadie. Los votos no son de los dirigentes, son de la gente”.
También expresó su preocupación por la baja participación electoral y el alto número de votos en blanco: “Casi 80 votos en blanco es un dato que no podemos dejar pasar. No es el frío. Es la desafección, la falta de confianza. Y eso no se resuelve diciendo que la gente está mal o no entiende, se resuelve construyendo representatividad, mostrando con hechos que hay otra forma de hacer política”.
El compromiso, los afectos y lo que viene
Para Singereisky, el mayor logro no fue haber conseguido una banca, sino haber podido transmitir a las nuevas generaciones que se puede construir una alternativa desde el compromiso y la coherencia. “Yo tengo 66 años, podría estar haciendo otra cosa, pero estoy acá por ellos, para decirles que vale la pena, que si te arremangás y te comprometés, algo cambia. Eso es lo que me importa”.
Cerró la entrevista con una reflexión que resume el espíritu de su espacio: “No tuvimos plata, no tuvimos estructura, pero tuvimos algo que vale más: el acompañamiento amoroso de la gente. Cada volante que nos recibieron, cada bocinazo, cada saludo en la calle, nos dio fuerza. Este proyecto no es de uno, es de todos los que creen que Pueblo Esther puede ser una ciudad más justa, inclusiva y planificada”.
El bloque Activemos asumirá sus bancas en los próximos días y ya anticipa una agenda cargada de propuestas, debates y diálogo. Para Singereisky, el Concejo no es una meta, sino el punto de partida.
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