Silvia Foix, integrante de la ONG Patitas, relató el impacto del fuerte temporal de viento y lluvia que arrasó con el techo del Centro de Cuidado Animal de Pueblo Esther, provocó la pérdida de equipamiento y obligó a suspender la atención. Confirmó que el municipio y la provincia se comprometieron a reparar el edificio y avanzar con mejoras estructurales.
El fuerte temporal de viento y lluvia que azotó a Pueblo Esther durante la Nochebuena dejó severos daños en el Centro de Cuidado Animal, espacio donde funciona la ONG Patitas. El fenómeno provocó la voladura total del techo, importantes destrozos materiales y la interrupción de las actividades que la organización realiza desde hace más de una década en la ciudad.
Silvia Foix, integrante de Patitas, describió el impacto emocional de llegar al lugar tras la tormenta. “Nuestra Nochebuena fue ir hasta el predio y sacar cosas del agua. Fue un shock, una pesadilla, porque donde antes estaba el techo veías el cielo, los rayos y la lluvia. Parecía una película, costaba creer que estaba pasando”, relató.
La falta de energía eléctrica y de comunicaciones complicó aún más la situación. “Todo Pueblo Esther estaba sin luz y los teléfonos no funcionaban, así que no sabíamos qué había pasado. A mi compañera Moni lograron avisarle y fuimos personalmente”, explicó Foix. Al llegar, se encontraron con un escenario de destrucción total y con gran parte del equipamiento bajo el agua.
Patitas funciona desde hace once años y, según contó Silvia, el Centro de Cuidado Animal representaba un logro muy importante para la organización. “Siempre estuvimos a la deriva, pasando por distintos lugares. Este espacio lo sentimos propio, fue donde Patitas pudo afincarse de verdad y brindar un mejor servicio”, señaló. La pérdida del edificio significó también un retroceso en el trabajo cotidiano. “Fue como volver al casillero número uno, pero con once años más encima, más cansancio y más responsabilidades”, expresó.
El temporal provocó la pérdida de materiales, insumos y herramientas que habían sido adquiridos con el esfuerzo de la comunidad. “Muchas cosas se compraron gracias a colaboraciones. Tener un espacio físico nos permitió mejorar la atención veterinaria y las castraciones, que antes se hacían solo una vez al mes. Todo eso hoy está en pausa”, explicó.
En las últimas horas, la ONG recibió noticias alentadoras. Foix confirmó que el municipio se comprometió a hacerse cargo de la reparación del techo y que la provincia realizará un aporte económico equivalente. “La confirmación de que la provincia va a aportar lo mismo que el municipio duplica las posibilidades de obra y nos da previsibilidad. Sabemos que los recursos municipales son limitados, por eso esto nos da mucha tranquilidad”, afirmó.
Según estimaciones preliminares, el centro no podrá volver a funcionar durante enero. “Calculamos que en enero no vamos a poder retomar la atención. Tenemos una castración prevista para el 25 y estamos viendo si se puede hacer de manera provisoria en otro espacio”, indicó. Si las obras avanzan según lo previsto, el objetivo es retomar la actividad hacia fines de enero o principios de febrero.
Foix también destacó la enorme respuesta solidaria de la comunidad tras el temporal. “La reacción de la gente fue inconmensurable. Personas que se habían alejado volvieron a acercarse y muchos ofrecieron trabajo voluntario, materiales y ayuda”, contó. Además, Patitas participará de los festejos por el aniversario de la ciudad con un stand para recaudar fondos. “Vamos a estar vendiendo bebidas y espuma. La gente siente este lugar como propio y eso, dentro de tanta tristeza, te reconforta el alma”, expresó.
Finalmente, remarcó que, a pesar de la gravedad de los daños, no hubo personas ni animales heridos. “Fue una desgracia sin víctimas, pero podría haber sido mucho peor. Cayeron pedazos enormes de pared. Por suerte no había nadie adentro”, concluyó.