Juan Carlos Singereisky: “La memoria no es solo recordar, es pelear por el país que los 30.000 soñaron”

En su columna semanal, el concejal y médico de Pueblo Esther reflexionó sobre la masiva marcha del 24 de marzo, el negacionismo oficial, la actividad del mural en la plaza Los Alerces y la crítica situación de la salud pública. También adelantó que impulsará una reunión con el director del SAMCO para abordar las dificultades de acceso que denuncian los vecinos.

Con una mirada integral que atraviesa la memoria histórica, la salud pública y el compromiso social, el concejal y médico Juan Carlos Singereisky —conocido como “Moncho”— abrió su columna semanal en Radio Enlace con una fuerte reflexión sobre lo que dejó la marcha del 24 de marzo, en el marco de los 50 años del golpe cívico-militar.

“La viví muy emocionado”, confesó el concejal al inicio de la entrevista. Y explicó: “Para quienes portamos ya algunos años, no puede haber menos espacio en ese día de recuerdos. Yo tenía 16 años, iba a una escuela secundaria, formaba parte de un centro de estudiantes. De mi escuela, de mi año y de ese centro de estudiantes, fueron secuestradas dos compañeras de 16 y 17 años. Una apareció rápidamente, pero otra compañera, Cecilia Masetti, sigue desaparecida”.

Una marcha bisagra

El médico destacó la masividad de la convocatoria en Rosario —con cifras que oscilaron entre 120.000 y 200.000 personas—, pero puso el foco en lo cualitativo: “Me llamó la atención la composición etaria. Percibí comentarios de gente que por primera vez iba a la marcha, o que hacía muchos años que no iba y decidió volver a participar. Me parece que ahí se está anudando algo muy interesante”.

Juan Carlos Singereisky también señaló que, más allá del rechazo al negacionismo del gobierno nacional, la marcha tuvo un contenido político más profundo. “No tenemos que olvidarnos que este proyecto no surge de un grupo de gente mala que vino a secuestrar y torturar porque era perversa. La memoria sirve para que no ocurra nunca más: no solo la desaparición y la tortura, sino también el plan económico que vinieron a instaurar y que se repite en este momento”.

Y lanzó una advertencia al discurso negacionista: “Si quieren la verdad completa, que nos digan dónde están. Cuando uno ve a Victoria Villarruel reunirse con los represores en la cárcel, yo le diría: pregúntales dónde están todos los compañeros y compañeras desaparecidas. Ahí vamos a construir la verdad completa”.

El mural en Pueblo Esther: memoria viva en la plaza

El concejal también se refirió a la actividad que se realizó en Pueblo Esther durante la jornada del lunes, organizada por la multisectorial por los derechos humanos, con la participación de organizaciones sociales, vecinales y el municipio.

“La actividad tuvo como eje central volver a poner en vigencia un mural muy lindo que está en la plaza Los Alerces, que ya había sido pintado y vandalizado. Decidimos restaurarlo”, contó. La jornada incluyó actividades para niños, bordado de pañuelos, música, y un momento emotivo con una ronda alrededor de un fogón donde compañeros que estuvieron desaparecidos o exiliados pudieron contar sus experiencias.

“Pintamos el mural, dibujamos este pañuelo y esta consigna tan linda que las madres encontraron: ‘Florecerán’. Uno ve salir de ahí de nuevo la vida, la esperanza, los colores. De eso se trata: de encontrar un punto en donde volver a creer que es posible otra cosa”, reflexionó.

Cruda radiografía de la salud pública

En otro tramo de la columna, Juan Carlos Singereisky puso el foco en la crítica situación del sistema de salud, tanto a nivel local como provincial. “Si hay algo que repetimos en esta columna es que no nos interesa hablar solo del PAP o de la mamografía. Nosotros estamos para tener una visión integral: toda persona tiene derecho a acceder a una forma de vida que le permita hacerse los controles anuales”, sostuvo.

Y ejemplificó con situaciones cotidianas que viven los vecinos: “Si una paciente quiere hacerse el PAP porque escuchó en la radio que se lo tiene que hacer, va al SAMCO y le dan un turno para dentro de tres meses, esa paciente no vuelve más. Si tiene que hacerse una mamografía, va a Gálvez, se rompió el mamógrafo y le dicen ‘ya la vamos a llamar’, la perdimos. Esa mujer vuelve con ese nódulo de mama que va a ser muy difícil de tratar”.

El médico relató el caso de una paciente con una hernia que derivó en una eventración. “Me mostró el primer electro de control de hace tres años. La rebotan y no se puede. ¿Sabés qué le puede pasar a esa mujer? Se puede infectar y se muere. Así de sencillo. Pero parecería que no importa”, lamentó.

El rol del Estado y el Concejo

El concejal cuestionó el desfinanciamiento del sistema de salud producto de los recortes nacionales y la falta de decisión política provincial. “En todos los estamentos, el Estado está dando un paso al costado. Así como nos vamos de los organismos internacionales sin explicación, eso se replica hacia abajo. Hay un abandono de las políticas sociales que tienen que ver directamente con la salud”, afirmó.

Desde su rol como concejal, adelantó que junto a su par Carina Cappelletti están impulsando una reunión con el director del SAMCO local. “Ya lo pusimos en carpeta y probablemente en 10 o 15 días vamos a tener una visita. Nos llegan denuncias de vecinos que van a solicitar medicamentos y no los tienen, después lo resuelven por otra instancia, pero en principio se nota un desfinanciamiento”, detalló.

Apropiarse del derecho a la salud

El médico cerró su columna con un llamado a la comunidad: “Hay que apropiarse del derecho a la salud. Cada uno debe sentirse con la posibilidad, pero con el derecho de patalear cuando algo no ocurre. Sé que cuesta pelearse con las instituciones, y más si en esa institución está un médico, lo entiendo. Pero tenemos que poner esa pata desde la sociedad y apretar para que nos den lo que nos corresponde” concluyó.