Luis Ayala repasó la situación del tránsito local y la labor de brigadistas santafesinos en la Patagonia

El referente del área de Control de Asistencia Urbana de Pueblo Esther se refirió a los operativos de tránsito, la instalación de radares sobre la Ruta 21 y los desvíos por las obras en el acceso a Cargill. Además, en su rol como subcomandante de Bomberos Voluntarios, destacó el trabajo de las brigadas provinciales en los incendios del sur del país.

En una entrevista que atravesó tanto la realidad local como escenarios de emergencia a nivel nacional, Luis Ayala, integrante del área de Control de Asistencia Urbana (CAU) de Pueblo Esther y subcomandante de Bomberos Voluntarios de la provincia de Santa Fe, brindó detalles sobre los operativos de tránsito en la ciudad, las medidas adoptadas ante el incremento del flujo vehicular y su reciente participación en el combate de incendios forestales en la Patagonia.

Ayala fue uno de los brigadistas seleccionados por la provincia para intervenir en los incendios en el sur del país, donde permaneció durante diez días en la localidad de Cholila, en Chubut. “Fue una situación bastante triste, por los paisajes que se ven arruinados por el fuego y que van a tardar mucho tiempo en recuperarse”, expresó. Según detalló, el escenario fue especialmente complejo por la cercanía de las llamas con zonas urbanas: “Estábamos trabajando a unos 25 kilómetros de una ciudad y el fuego venía con gran intensidad”.

Las condiciones climáticas jugaron un rol determinante en el avance del incendio. “Los primeros tres días fueron muy intensos, con altas temperaturas y mucho viento, lo que complicaba muchísimo las tareas”, explicó. A esto se sumaba la sequía y el tipo de vegetación: “El combustible estaba muy seco y el fuego avanzaba a gran velocidad. Para que tengas una idea, se quemaban entre 150 y 200 hectáreas por día”.

El brigadista relató que en varias oportunidades las llamas superaron las líneas de contención: “El fuego nos pasaba por arriba, incluso tuvimos que utilizar medios de escape porque arrasaba con el trabajo que veníamos haciendo”. En ese contexto, destacó el impacto emocional de la experiencia, no solo por la magnitud del incendio sino también por el contacto con la comunidad afectada. “La gente nos esperaba todos los días cuando bajábamos de la montaña, nos acercaban alimentos y preguntaban cómo venía la situación. No podían dormir por la preocupación”, contó.

El alivio llegó hacia el final de la misión con un cambio en las condiciones climáticas. “Esperábamos una lluvia que finalmente llegó y ayudó muchísimo. Después amanecimos con nieve, que fue clave para poder controlar la situación y regresar con más tranquilidad”, señaló.

Apenas regresado de la Patagonia, Ayala participó de nuevas intervenciones en la región. Tras un entrenamiento conjunto con brigadistas de Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires, debieron enfrentar un incendio en zona de islas que alcanzó unas 900 hectáreas. “Trabajamos con medios aéreos que nos permitieron acceder a zonas anegadas y hacer un seguimiento del fuego. Después de la tormenta pudimos sobrevolar el área y darlo prácticamente por extinguido”, indicó.

En paralelo a su rol como brigadista, Ayala se refirió a la situación del tránsito en Pueblo Esther, donde los operativos se intensifican especialmente durante los fines de semana. “Lo que más preocupa hoy son las alcoholemias positivas. Estamos registrando números altos y eso es alarmante”, advirtió. Según precisó, en un reciente operativo se detectaron 14 casos positivos, entre ellos tres conductores de camiones. “Que haya alcoholemia positiva en choferes profesionales es muy grave. No debería haber ninguno”, remarcó.

En ese sentido, explicó que se están reforzando los controles en conjunto con la Agencia Provincial de Seguridad Vial, especialmente en el marco de la cosecha gruesa, que incrementa notablemente la circulación de transporte pesado en la zona.

Otro de los puntos críticos es la implementación de desvíos para camiones debido a las obras en el acceso a la planta de Cargill. “Se decidió que los camiones cargados no ingresen a Pueblo Esther por una cuestión de seguridad”, explicó. Los controles se realizan principalmente en la intersección de Ruta 16 y Ruta 21, donde se supervisa el cumplimiento de estas medidas.

“En los primeros días ya se desviaron más de 200 camiones que intentaban ingresar por ese trayecto”, detalló, y aclaró que los operativos están a cargo de la Secretaría de Protección Civil y la Guardia Provincial, con apoyo local. “Son medidas que están a prueba, pero por ahora van a continuar las 24 horas”, agregó.

En cuanto a los radares instalados sobre la Ruta 21, Ayala confirmó que ya se encuentran en funcionamiento en etapa de prueba. “Ya están autorizados por la provincia y se están haciendo las pruebas correspondientes. Esto lleva aproximadamente un mes antes de que empiecen a aplicarse sanciones”, indicó. Además, destacó que la sola presencia de señalización ya genera una reducción en la velocidad de los vehículos.

Finalmente, también se refirió a los problemas de circulación en la autopista Rosario-Buenos Aires, particularmente en la zona del puente sobre el arroyo Saladillo. “Se generan embotellamientos, sobre todo cuando hay mucho tránsito, y tiene que ver con el mal estado de la calzada”, señaló. Ayala advirtió que esta situación ya ha derivado en múltiples siniestros viales, incluso con intervención de bomberos en distintos operativos.

“Es una problemática que depende de Nación y que requiere una solución urgente. Si no se toman medidas, vamos a seguir teniendo complicaciones”, concluyó.