El espacio comunitario de Pueblo Esther busca avanzar este año con una obra clave para ampliar sus actividades y fortalecer el trabajo colectivo en el territorio.
El espacio comunitario Mujer Raíz lanzó un nuevo objetivo para este año: la construcción de un aula-taller en su predio de Pueblo Esther, con el fin de mejorar las condiciones de trabajo y ampliar las propuestas abiertas a la comunidad. Así lo expresaron Mara Graciosi y Nelma en una entrevista realizada en el programa radial Enlace de Noticias.
El proyecto, que forma parte de un proceso sostenido de crecimiento, apunta a levantar un espacio techado y acondicionado que permita desarrollar actividades durante todo el año, independientemente de las condiciones climáticas. “Necesitamos un lugar más grande, cubierto, que nos permita trabajar cuando hace frío, calor o llueve, y hacerlo en mejores condiciones”, señalaron.
Mujer Raíz es un colectivo con ocho años de trayectoria en la ciudad, que comenzó su trabajo en el ámbito del sistema de salud local y que desde hace cuatro años desarrolla sus actividades en un terreno cedido por el municipio, ubicado en la intersección de Perón y Pavón. Allí, con esfuerzo comunitario, lograron construir un invernadero, sanitarios y un espacio de guardado de herramientas, aunque remarcan que el crecimiento de las actividades volvió insuficiente esa infraestructura.
La iniciativa del aula-taller contempla una estructura de hierro con techo de chapa, con dimensiones pensadas para funcionar como un salón de usos múltiples. El proyecto incluye además la incorporación de una cocina, baño adaptado y un espacio luminoso con aberturas ya donadas por vecinos e instituciones. “Es una apuesta grande, sabemos que va a llevar tiempo, pero queremos empezar y avanzar por etapas”, explicaron.
Para concretar la obra, el colectivo lanzó una convocatoria abierta a la comunidad, tanto para colaborar con mano de obra como con materiales. Los trabajos comenzarán con jornadas comunitarias todos los miércoles por la tarde, donde se realizarán tareas como limpieza de materiales, pintura, soldadura y armado de estructuras. “Hay tareas para todos: desde pintar hasta cuidar niños o acercar un mate. Lo importante es participar”, destacaron.
Además, Mujer Raíz impulsará distintas actividades para recaudar fondos, como ventas de comidas, ferias y talleres. En mayo, por ejemplo, se desarrollará un taller de escritura a colaboración voluntaria, cuyos ingresos estarán destinados íntegramente a la construcción del aula. También anticiparon la realización de rifas y otros eventos a lo largo del año.
El proyecto requiere una amplia variedad de insumos, desde materiales de construcción como cemento, arena y hierro, hasta herramientas y elementos específicos como pintura, electrodos o aislantes. En ese sentido, remarcaron que cualquier aporte es valioso, ya sea económico, en especie o en trabajo voluntario.
Más allá de la obra, desde el espacio subrayaron el valor del trabajo comunitario como eje central de la iniciativa. Actualmente, el colectivo reúne a unas 250 personas que participan de distintas maneras, aunque el núcleo activo que sostiene el día a día es más reducido. “Nos cuidamos entre todos, estamos atentos a las necesidades del otro. Eso también es parte del proyecto”, señalaron.
Finalmente, destacaron que la construcción del aula-taller no solo permitirá mejorar las condiciones actuales, sino que representa una inversión a futuro para la comunidad. “Es un espacio que va a quedar para las próximas generaciones, para que puedan aprender, compartir y crecer. Apostamos a lo colectivo como forma de construir”, concluyeron.




