El Concejo Municipal aprobó el martes la ordenanza que crea un registro de propiedades en alquiler temporario y establece pautas convivenciales para los inquilinos. La concejala Carina Cappelletti, autora del proyecto junto a Juan Carlos Singereisky, explicó en Radio Enlace cómo funcionará el sistema, que apunta a llegar al verano ya implementado. También se refirió al proyecto de audiencias públicas que busca ordenar la participación ciudadana en el Concejo.
El Concejo Municipal de Pueblo Esther aprobó el martes pasado una ordenanza que regula los alquileres temporarios en la ciudad, una demanda que, según la concejala Carina Cappelletti, se venía gestando desde el inicio mismo de su mandato. “Una de las primeras reuniones que tuvimos con vecinos cuando empecé a formar parte del cuerpo fue con vecinas de Playa Grande y Playa Chica. Tres vecinas. Y una de las cuestiones que plantearon fue esa: el descontrol que quedaba después de los fines de semana donde se alquilaban casas, entonces había basura tirada por todos lados, había fiestas, había ir y venir de autos todo el tiempo”, relató en diálogo con Radio Enlace.
El reclamo, según contó, se fue profundizando y extendiendo a otros barrios. “Empezó en Playa Grande y Playa Chica, pero después empezó a aparecer mucho en Bernaza, de encontrarnos con vecinos de Bernaza que estaban muy preocupados con esta situación. Y después ya en este último tiempo, una insistencia muy importante de la vecinal Oroño, que venían con preocupaciones porque ya había viviendas que directamente las alquilaban como si fueran salones de fiesta, para fiestas”, detalló. La concejala mencionó que existen publicaciones visibles en las que se ofrecen casas de fin de semana para eventos, una práctica que, advirtió, queda fuera de toda regulación específica.
El vacío legal era doble. Por un lado, el código de convivencia vigente data de 2009 y estaba desactualizado. Por otro, no existía normativa alguna que contemplara la actividad del alquiler temporario. “El código de convivencia actual data del 2009. Imagínense todo lo que pasó del 2009 hasta ahora. Entonces, ¿cómo cambió la morfología de la ciudad? Había que armar un código nuevo”, explicó Cappelletti. Y agregó: “Estaba vieja la regulación del código de convivencia y no había regulación en este sentido. Y a la vez, Pueblo Esther es una ciudad pretendidamente turística, por lo tanto, el alquiler temporario de casas es una actividad económica de importancia en la ciudad. Pero esta actividad económica no puede ir en detrimento de la calidad de vida de los vecinos y vecinas”.
Un proyecto que tardó en tratarse
La concejala recordó que el camino hasta la aprobación no fue sencillo. “En ese momento yo estaba sola en el bloque, había presentado un primer proyecto en el año 2024 que nunca se llegó a tratar. O sea, podríamos decir que nos lo cajonearon”, afirmó con franqueza. “Y sobre octubre del año pasado, cuando yo veo que había empezado a perder estado parlamentario, lo vuelvo a presentar a ese proyecto, lo hacemos ya con bloque de dos, empezamos a generar más presión y entonces ahí lo que se logró fue armar una convocatoria desde el Concejo a dos áreas, a dos secretarías del municipio: la Secretaría de Hacienda y la Secretaría de Gobierno, donde se inscribe el área de Turismo”.
En esa instancia, el municipio planteó su propia propuesta para regular apart y hoteles, pero la respuesta que obtuvieron fue que esa actividad ya está regulada por leyes nacionales antiguas. “Todo lo que el municipio intentaba regular no era posible porque está regulado por leyes nacionales muy viejas, pero que sí podíamos avanzar con esta discusión sobre alquileres temporarios”, explicó. A partir de allí, el municipio sugirió una serie de modificaciones que, según Cappelletti, “no cambiaban el sentido ni el espíritu del proyecto, sino que tenían más que ver con cómo llevarlo a cabo, más de procedimientos”. Con esas marcaciones, el bloque se sentó a trabajar con asesores y expertos para darle forma final a la ordenanza. “El énfasis lo pusimos principalmente en las cuestiones convivenciales”, subrayó.
Cómo funciona el registro
La ordenanza crea un registro de propiedades en alquiler temporario, entendiendo por tal aquellas que se alquilan de un día a 180 días. “Ese es el período por el cual se entiende que son alquileres temporarios. Nosotros sabemos que fines de semana, fines de semana largos, período estival es donde mayor preponderancia hay de alquiler de este tipo de viviendas. Esto lo único que hace es generar un registro que visibiliza”, precisó la concejala. Y aclaró de inmediato: “Este registro no requiere ni certificaciones, ni genera habilitaciones, ni genera certificaciones de nada. Simplemente visibiliza cuáles son las propiedades que están en alquiler”.
El mecanismo incluye un modelo de convenio convivencial que el propietario debe hacer firmar al inquilino. Allí se establecen las pautas que regirán durante la estadía: modalidad para sacar la basura, horarios de silencio, prohibición de ruidos molestos y la aclaración de que la vivienda no puede ser utilizada como salón de fiestas. “Un salón de fiesta tiene otro tipo de habilitación y de requerimiento. Esto no rige para este tipo de viviendas. Entonces, estipula un modelo convivencial que quien alquila la vivienda tiene que hacer firmar al inquilino que acuerda con esas pautas, y si no se respetan esas pautas, se estipulan una serie de sanciones que están incorporadas, que están vinculadas al código de convivencia”, detalló. Las sanciones van desde apercibimientos hasta multas, dependiendo del nivel de reincidencia, y ahora deberán incorporarse a la normativa tributaria.
Consultada sobre a quién recaen las multas, Cappelletti fue precisa: “En realidad, el registro es sobre los propietarios. Los propietarios tienen que tener un registro también de a quién le están alquilando y en qué períodos. Y sostener ese registro, porque en caso de que aparezca algún tipo de multa, tiene que poder trasladarle”. La ordenanza no interviene en el contrato privado entre las partes, pero sí obliga a informar una serie de condiciones de la propiedad al momento de registrarla. “Se tiene que solamente aclarar si tiene pileta, si está cercada o no, y eso tiene que estar informado, porque quien va a alquilar esa casa tiene que saber si la pileta tiene cerco o no tiene cerco, porque depende también de la seguridad, por ejemplo, de niños y niñas. Se puede generar accidentes. Si permiten el ingreso a mascotas o no, y la capacidad máxima”, enumeró.
El registro es gratuito y no implica costo alguno para el propietario, más allá del trámite de inscribir la propiedad. La autoridad de aplicación será la Secretaría de Gobierno a través de la Coordinación de Turismo, y la ordenanza otorga un plazo de 60 días para comenzar a implementarla. “Nuestra idea es poder llegar al verano con esta ordenanza implementada”, anticipó la concejala. Y añadió que le pidieron al municipio que habilite canales digitales para facilitar el registro.
Un equilibrio entre el disfrute y el descanso
Cappelletti fue cuidadosa en marcar que la ordenanza no busca prohibir la actividad turística ni el esparcimiento, sino ordenar la convivencia. “Nadie te va a prohibir que te juntes a comer un asado si son 20 amigos. Ahora, lo que tenés que saber es que rige para todo el mundo: que si vas a poner la música al palo, vas a estar afectado por los ruidos molestos; que si van a andar a toda velocidad, también va a tener un afectado”, planteó. Y concluyó: “Tiene que ver con entender que esto viene de la mano del placer y del descanso en un entorno que es un entorno verde, que es un entorno saludable, que estamos al lado del río. Entonces, quien venga a alquilar sabe que tiene condiciones para disfrutar, pero sin afectarle la vida al vecino, que quizás sea el residente que es el que vive todos los días acá y que un fin de semana quiere descansar como todo el mundo”.
Audiencias públicas e iniciativa popular
La concejala dedicó buena parte de la entrevista a un tema que, según dijo, viene trabajando desde hace tiempo: la necesidad de ordenar la participación ciudadana en el Concejo. En ese marco, presentaron un proyecto de ordenanza para regular las audiencias públicas. “La audiencia pública la puede pedir el intendente, la puede pedir el Concejo Deliberante y la pueden pedir los vecinos juntando una cantidad de avales. Este proyecto ya fue girado a la comisión de Gobierno”, informó.
Pero el debate de fondo, según Cappelletti, es cómo se canaliza la participación sin que se desordene el funcionamiento del cuerpo. “Es importante pensar cómo ordenamos la participación de vecinos y vecinas en el Concejo. Cuando piden una reunión, cuando piden una audiencia, cuando presentan una propuesta, cuando presentan reclamos, cuando presentan proyectos de ordenanza. Eso es complejo, porque en general siempre la pertinencia para presentar un proyecto de ordenanza es de los concejales. Entonces ahí es necesario que se pueda hacer alguna diferenciación, o por lo menos marcar algunos aspectos acerca de cuáles son las propuestas que traen y ver de qué manera se les da ingreso”, sostuvo.
La concejala diferenció entre una propuesta vecinal y un proyecto de ordenanza formal. “Una cosa es una propuesta, que es sumamente valiosa y que nosotros queremos darle un marco de formalidad al ingreso de propuestas. Otra cosa es presentar un proyecto de ordenanza, porque un proyecto de ordenanza tiene determinados criterios”, explicó. Y desarrolló: “A veces las ordenanzas, la mayoría de las veces, implican erogaciones. Esas erogaciones tienen que ser trabajadas, porque es plata que se va a sacar de un lugar para poner en otro. Entonces, a veces depende de la intencionalidad: ¿se está dispuesto a sacar plata de cloaca o de no sé qué para pasarlo a…? Son todas cuestiones que hay que poder trabajarlas y que tienen que tener una viabilidad. Porque también el Ejecutivo puede decir que no y vetar la ordenanza”.
En ese sentido, valoró el acompañamiento de proyectos por parte de concejales de distintos bloques como una forma de darles legitimidad. “La ordenanza de alquileres temporarios salió por unanimidad. La ordenanza de constitución del Gabinete Socioeducativo fue un proyecto muy discutido y, para sorpresa mía al principio, acompañado por bloques donde tenemos diferencias abismales. Sin embargo, entendíamos que en determinadas situaciones era interesante que se pudiera acompañar. Que un proyecto de ordenanza pueda ser acompañado por más de un concejal de un bloque ya le da un marco de legitimidad interesante”, afirmó.
Un Concejo que discute su propio funcionamiento
Cappelletti también se refirió a las reformulaciones que se están discutiendo para el funcionamiento interno del Concejo. Mencionó la implementación de un formulario de confidencialidad para el tratamiento de información sensible, una medida que, admitió, resulta llamativa. “Apelar a la ética, apelar a la capacidad de dimensionamiento del funcionamiento institucional, apelar a las cuestiones morales y de respeto por el otro, evidentemente no alcanzó. Entonces se empezó a trabajar en un formulario de firma de confidencialidad para que la información que se trate, que es sensible, no pueda salir”, contó.
La concejala también apuntó a la necesidad de adaptar el reglamento del Concejo a la nueva ley orgánica de municipios. “Teníamos un reglamento de avanzada, no hay que hacer una reformulación muy importante, pero sí incorporar algunos aspectos que para nosotros son fundamentales. De hecho, presentamos una ordenanza en ese sentido que tiene que ver con la iniciativa popular”, señaló.
Sobre el final, Carina Cappelletti valoró el espacio de la entrevista y se mostró esperanzada con que el proyecto de audiencias públicas prospere. “Ojalá salga, porque también parte de discutir mucho de lo que tenemos enfrente nos va a ayudar mucho con las audiencias públicas”, dijo. La entrevista coincidió con el tercer aniversario de Radio Enlace, y la concejala lo celebró: “La apuesta de darle voces a los vecinos y las vecinas es el sentido de una radio comunitaria. Así que eso vale la pena todo el esfuerzo”.





