Con un ruidazo frente a la escuela primaria de Pueblo Esther, Amsafe Rosario encabezó una jornada provincial en rechazo a la propuesta salarial del gobierno de Maximiliano Pullaro. Denuncian cifras “infladas”, sumas en negro y condiciones laborales cada vez más deterioradas.
La tensión entre el gobierno provincial y el sector docente sumó este mediodía un nuevo capítulo. A las 12:15, frente a la escuela primaria de Pueblo Esther, docentes y personal no docente realizaron un ruidazo y semaforazo en el marco de una jornada de lucha impulsada por Amsafe Rosario en toda la provincia.
El reclamo apunta directamente a la propuesta paritaria del gobierno de Maximiliano Pullaro, que el gremio considera insuficiente y engañosa. Durante la concentración, el cántico que se repitió fue contundente: “Pullaro mentiroso”, en respuesta a las declaraciones del ministro de Educación, José Goity, quien aseguró que los docentes santafesinos son “los mejores pagos del país”.
Luciana Bryndum, referente de Amsafe Rosario, explicó que la medida busca visibilizar “el malestar y el hartazgo” del sector. “No es solamente el salario, que hoy es pésimo. También es infraestructura, sobrepoblación en las aulas y condiciones laborales que no dan para más”, sostuvo.
Según detalló, la propuesta salarial consiste en un 12% escalonado, a razón de un 2% mensual. Sin embargo, el monto que difundió el gobierno —que rondaría el millón trescientos mil pesos— no se condice con lo que efectivamente percibirán los trabajadores. “Ese número, en el mejor de los casos, se alcanzaría recién en junio. Y además incluye sumas que son capacitaciones, más carga horaria y muchas en negro. No sabemos ni cuándo ni cómo se van a cobrar”, afirmó.
Para Luciana, la estrategia oficial busca generar confusión en la comunidad educativa. “Si las familias escuchan que vamos a cobrar un millón trescientos, piensan que es un buen sueldo y que no hay motivos para reclamar. Pero no es real. Por eso tenemos que salir a la calle y explicar lo que está pasando”, expresó.
La jornada de hoy se replicó en distintas localidades, incluyendo concentraciones en plazas y frente a escuelas. En Pueblo Esther, la convocatoria incluyó a docentes de turno mañana y tarde, jardines, secundaria y otras instituciones.
El conflicto no se limita al salario. Desde el gremio advierten sobre problemas estructurales, como la superpoblación en las aulas mientras edificios nuevos no funcionan a pleno. “Tenemos una escuela nueva enorme en barrio Cozzoni que solo funciona con primero, segundo y tercer grado en un turno. Mientras tanto, en otras instituciones estamos desbordadas”, señaló.
Además, el gobierno provincial confirmó que descontará el día a quienes adhieran al paro previsto para el 2 de marzo, en coincidencia con la medida nacional de Ctera. Esa decisión genera tensiones dentro de las propias escuelas. “Hay compañeras que no pueden afrontar un descuento. No podemos enojarnos con ellas. El gobierno busca fracturarnos, dividirnos”, advirtió Bryndum.
Aun así, desde Amsafe aseguran que crece el acompañamiento a las medidas de fuerza. La instalación de una Carpa Blanca itinerante en distintos puntos de la provincia forma parte del plan de lucha para las próximas semanas, retomando una modalidad histórica de protesta docente.
“El pedido es claro: necesitamos salarios dignos, transparencia en las cifras y condiciones de trabajo acordes. La vocación sola no alcanza. Con la vocación no se come”, remarcó la dirigente.
El reclamo también apunta a la comunidad. “Queremos que las familias nos acompañen. La calidad educativa no se garantiza solo cumpliendo el calendario escolar. Se garantiza con docentes que puedan vivir de su trabajo y con escuelas en condiciones”, concluyó.
Mientras el gobierno insiste en cerrar la paritaria por decreto, el conflicto parece lejos de resolverse. En las calles, el mensaje fue directo y sin matices. La discusión salarial se convirtió en una disputa política que pone en el centro de la escena a la gestión provincial.