Ritual de Primavera: una propuesta de yoga, movimiento y sonido para recibir el cambio de estación en Pueblo Esther

María Julia Gómez y Julieta Pendino visitaron Radio Enlace para presentar el encuentro “Ritual de Primavera: 108 OM ~ LOVE ~ GONGS”, que se realizará este domingo 20 de septiembre en Ribera Zen. La actividad propone realizar 108 saludos al sol, acompañados por sonidos de gong, meditación y distintas variantes para que cada participante pueda transitar la práctica de acuerdo con sus posibilidades

Este domingo 20 de septiembre, de 9 a 12, Ribera Zen, en Pueblo Esther, será escenario de un encuentro especial para recibir la primavera a través del yoga, la meditación y el sonido. La propuesta, denominada “Ritual de Primavera: 108 OM ~ LOVE ~ GONGS”, invita a participar de una práctica de 108 saludos al sol, concebida como una “meditación en movimiento”, junto con momentos de relajación y baños de sonido. María Julia Gómez y Julieta Pendino estuvieron en Radio Enlace para contar los detalles de una actividad que busca vincular el cambio de estación con un momento de conexión personal y colectiva.

Los 108 saludos al sol, conocidos dentro del yoga como Surya Namaskar, tienen detrás una tradición vinculada con la mitología y la filosofía del yoga. Durante la entrevista, María Julia explicó la historia de Hanuman y Surya, en la que el primero busca convertirse en discípulo del dios del sol y seguirlo en su recorrido permanente, una relación que se representa corporalmente a través de los movimientos de esta secuencia. “Un saludo al sol es una secuencia en un circuito”, explicó, al describir cómo los movimientos del cuerpo representan simbólicamente el recorrido del sol y una actitud de reverencia hacia esa fuente de energía.

El número 108 también ocupa un lugar particular dentro de la tradición en la que se inscribe la práctica. Según explicaron las entrevistadas, el número aparece asociado al japa mala, una herramienta utilizada para la meditación que cuenta con 108 semillas y permite repetir un mantra esa cantidad de veces. En el encuentro de este domingo, esa repetición se trasladará al cuerpo: en lugar de recitar 108 veces un mantra, los participantes realizarán 108 saludos al sol. La actividad se vincula además con el equinoccio y el cambio de estación, entendido por las organizadoras como una oportunidad para detenerse y acompañar corporalmente esa transformación.

Una práctica adaptable a cada persona

Uno de los aspectos destacados durante la entrevista es que la propuesta no exige experiencia previa ni que todas las personas completen necesariamente los 108 movimientos. La secuencia podrá realizarse a través de distintas variantes y cada participante podrá elegir entre 108, 54 o 33 saludos al sol, de acuerdo con sus posibilidades. Las profesoras a cargo también contemplarán distintas formas de realizar los movimientos, con o sin saltos, caminando la secuencia o utilizando apoyos cuando sea necesario.

En ese sentido, Julieta y María Julia remarcaron que el objetivo no es convertir la práctica en una coreografía que todos deban reproducir de la misma manera, sino acompañar a cada persona en el reconocimiento de sus propios límites. “El yoga justamente te invita a que haya una introspección”, señalaron durante la conversación, al explicar que cada practicante debe escuchar lo que le sucede y detenerse cuando el cuerpo lo indique. La propuesta contempla incluso variantes para personas que necesiten realizar los movimientos con una silla o con mayor apoyo, por lo que la invitación está abierta también a quienes nunca hayan practicado yoga.

El encuentro comenzará con una instancia previa de movilización y calentamiento, además de un momento destinado a establecer una intención personal para la práctica. Luego se desarrollará la secuencia de saludos al sol y, una vez finalizada, habrá una instancia de relajación acompañada por los sonidos de los gongs. La propuesta busca que el movimiento y el sonido funcionen como partes de un mismo recorrido, pasando progresivamente de la actividad física a un momento de calma e introspección.

El río como parte de la experiencia

El encuentro se realizará en Ribera Zen, un espacio ubicado junto al río Paraná que permitirá, si las condiciones climáticas lo permiten, desarrollar la actividad en una explanada con vista al río. En caso de mal tiempo, las organizadoras explicaron que el encuentro no se suspenderá, ya que el lugar cuenta con un espacio interior con grandes ventanales hacia el río. La elección del espacio forma parte de la experiencia propuesta, que busca integrar la práctica corporal con el entorno natural.

La actividad surgió también de un proceso de articulación entre distintas personas vinculadas con el yoga y las terapias holísticas en Pueblo Esther. María Julia explicó que desde hace aproximadamente dos años vienen trabajando junto con otros referentes a partir del festejo del Día Internacional del Yoga en el Polideportivo, con la intención de generar vínculos entre profesores que habitualmente desarrollan sus actividades de manera independiente. En ese marco, la incorporación de Ribera Zen permitió avanzar en una propuesta conjunta que reúne diferentes experiencias y formas de abordar la disciplina.

La convocatoria es para este domingo 20 de septiembre, de 9 a 12, y las organizadoras recomiendan llegar alrededor de las 8:30, para poder comenzar puntualmente a las 9. El encuentro se realizará en Ribera Zen, en Pueblo Esther, en un espacio ubicado junto al río Paraná, en inmediaciones de la arenera Alzúa. La invitación está abierta a la comunidad y no requiere experiencia previa en yoga: la propuesta es que cada persona pueda encontrar su propia manera de transitar los saludos al sol, respetando sus posibilidades y su propio ritmo.