En una entrevista con este medio, el intendente Carlos Pighin repasó los ejes de su gestión: el funcionamiento del flamante Concejo Municipal, las obras viales que conectan con Pueblo Esther, el impacto de la crisis en las industrias locales y la postura del municipio en la discusión por la tasa del camión.
Con cinco parques industriales en funcionamiento y un perfil productivo que definió como “industrial por definición”, la localidad de Alvear atraviesa un año bisagra. Así lo expresó su intendente, Carlos Pighin, en una extensa entrevista con Pueblo Esther Noticias, donde repasó los principales ejes de su gestión en un contexto económico complejo y con desafíos institucionales inéditos para el municipio.
El primer Concejo Municipal: “Estamos desandando el camino”
Uno de los hitos de este 2026 para Alvear es el funcionamiento pleno de su primer Concejo Municipal, tras la declaración de ciudad en 2024. Carlos Pighin se mostró expectante sobre el vínculo con los nuevos ediles y puso el acento en el diálogo como herramienta fundamental.
“Recién estamos arrancando en esta nueva etapa. Creo que podemos tener una relación cordial si nos une lo más simple y encontramos el sentido común. Si todos pensamos en el progreso de nuestra gente, no debería haber dificultades”, sostuvo el Intendente, y añadió: “Siempre pido responsabilidad. La función del Concejo es muy importante, y desde el Ejecutivo ponemos la mejor voluntad para que esto se desande de la mejor manera”.
Cinco parques industriales y un Centro Pymes para fortalecer el sector
Alvear consolida su perfil productivo con tres parques industriales ya consolidados y dos más en proceso de aprobación y consolidación. “Hace mucho tiempo definimos que somos industriales. A partir de 2010 empezamos a generar las condiciones legislativas y de servicios para lograr esto, con una discusión que se dio con todas las fuerzas vivas”, recordó.
En ese marco, el 16 de marzo se lanzó en la localidad el Centro Pymes, una iniciativa articulada con la Agencia de Desarrollo de Rosario, el gobierno provincial, el Banco Municipal y la Universidad Católica. El programa ofrece financiamiento con subsidio de tasa, capacitación en nuevas tecnologías e inteligencia artificial, y formación para mandos medios y superiores de las empresas.
“Donde hay una mesa donde se discute producción, queremos estar. Nuestra obligación es poner en conocimiento del sector industrial todas las herramientas disponibles en un momento tan complicado”, explicó el intendente.

La crisis golpea a la industria: despidos y caída de la recaudación
Pese al perfil pujante, Carlos Pighin no esquivó el diagnóstico sobre la situación económica nacional y su impacto local. “Hay industrias que están exportando y funcionan, pero la gran mayoría está teniendo dificultades”, admitió.
El intendente señaló como principales problemas “la apertura de importaciones en forma indiscriminada” y “la falta de financiamiento” para reconvertir estructuras. “Es difícil competir con las condiciones de dumping de gobiernos como China. La competencia no es con las mismas armas”, enfatizó.
Como reflejo de la crisis, Pighin reveló que “ya hay despidos en nuestra localidad” y que la recaudación municipal cayó “alrededor del 15%” por la baja en la coparticipación nacional —fundamentalmente por la caída del IVA— y en el Derecho de Registro e Inspección, que replica la facturación de las empresas.
“El mercado interno está muy mal. Creamos una mesa de seguimiento con empresas testigo de cada sector para tener un reflejo real de lo que sucede y poder hacer un diagnóstico”, detalló.

Obras clave que conectan con Pueblo Esther
En materia de infraestructura, Carlos Pighin destacó dos obras viales de gran impacto para toda la región. Una de ellas es la pavimentación de calle Piedrabuena, que unirá la ruta 21 con la autopista y beneficiará directamente a los vecinos de Pueblo Esther.
“Hoy, si querés ir a la autopista desde Pueblo Esther, tenés que ir por ruta 16 o cruzar por Villa Gobernador Gálvez. Piedrabuena va a ser una conectividad directa”, explicó. La obra, de más de 5 kilómetros, demandará una inversión de casi 9 mil millones de pesos, con 60% a cargo de la provincia y 40% del municipio, más una contribución por mejora del sector industrial.
La segunda obra es la repavimentación de la bajada de Cargill —actual ruta 21—, que mejorará la transitabilidad para camiones y vehículos livianos. “Son obras que veníamos pidiendo hace más de 20 años. Por fin logramos que se nos escuche”, celebró.
Tasa del camión: “Queremos ser parte de la discusión”
Consultado sobre la decisión del gobierno provincial de crear un fideicomiso con lo recaudado por la denominada “tasa del camión”, Carlos Pighin fue cauto pero firme en su postura.
“No estamos en contra, pero pedimos discutir y ser partícipes de qué se va a hacer con esa plata, qué obras se van a hacer, dónde y quién las hará. Queremos garantizar que dentro de 10, 15 o 20 años ese fondo siga funcionando para lo que fue creado”, planteó.
El intendente recordó que Alvear tiene camiones circulando por cinco rutas en su jurisdicción —entre ellas la ruta 18, la A012, la 25S y la 225S— y puede demostrar el destino de la tasa que ya cobra. “La discusión tiene que ser sincera y siempre pensando en nuestros vecinos y en los transportistas”, concluyó.
Autonomía municipal: “No estamos en condiciones de dictar nuestra carta orgánica”
Sobre el debate que abrió la reforma constitucional provincial y la nueva ley de municipalidades —que ya tiene media sanción en Senado—, Carlos Pighin fue realista: “Dictar una nueva carta orgánica es cosa sumamente seria. Creo que nos falta un camino por recorrer. Por ahora, nos pondremos bajo el paraguas de la nueva ley de municipalidades que se está redactando”.
El accidente: una reflexión final sobre la prudencia
Hacia el final de la entrevista, y consultado por este medio, Pighin se refirió al accidente vial que protagonizó días atrás en la autopista Rosario-Buenos Aires, cuando su camioneta hizo aquaplaning y terminó impactando contra un camión estacionado. Tanto él como Carlos Bava —quien llevó la peor parte— se encuentran bien.
“Fue un accidente con todas las letras. Si bien no íbamos a alta velocidad, hay que ir mucho más despacio. Creo que hay que ser mucho más prudentes”, reflexionó, y agregó: “Era un día para no viajar, y uno quería llegar igual a la reunión. La reunión se puede hacer otro día. En definitiva, nuestras familias son las que más sufren, y uno tiene que entender que la función pública está bien, pero todos tenemos un límite”.
El intendente aprovechó la ocasión para agradecer “la verdad que hubo muchísimos llamados, muchísima solidaridad”. Y cerró: “Un aprendizaje enorme”.