El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Villa Constitución sostuvo que la recesión ya impacta de lleno en los pequeños y medianos comercios de la región. Aseguró que las ventas cayeron de manera generalizada, denunció dificultades para pagar aguinaldos y salarios, y advirtió que la crisis amenaza tanto a los trabajadores como a las propias organizaciones sindicales.
La profunda recesión económica comenzó a mostrar con mayor fuerza sus consecuencias sobre el comercio de la región. La caída del consumo, el cierre de pequeñas y medianas empresas, el incremento de los despidos y la reducción de la actividad configuran un panorama que preocupa tanto a comerciantes como a trabajadores.
En diálogo con Enlace de Noticias, el secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Villa Constitución, Fulvio Monti, describió un escenario que definió como “desesperante” y sostuvo que la crisis que desde hace meses golpea a la industria ya terminó trasladándose al sector comercial.
“La situación actual del sector, la palabra sería desesperante. Nosotros veníamos diciendo hace un tiempo que cuando comenzaron todos los despidos en la zona industrial, especialmente en la metalúrgica, ese impacto tarde o temprano iba a llegar al comercio. Durante un tiempo hubo dinero circulante producto de las indemnizaciones y de los acuerdos, pero ese dinero se terminó. La mayoría de esas personas no logró reinsertarse laboralmente y hoy empezamos a sufrir fuertemente la crisis.”
Fulvio Monti explicó que, si bien existen relevamientos que indican que seis de cada diez comercios perdieron ventas en el departamento Rosario, la realidad que observan desde el sindicato resulta aún más preocupante: “yo me animo a decir que diez de cada diez comercios perdieron ventas. Y hay un dato mucho más alarmante: prácticamente el 70% de las pequeñas y medianas empresas y del sector comercial todavía no terminó de pagar el aguinaldo. En algunos casos ya tenemos graves problemas para afrontar los sueldos, incluso en comercios de primera necesidad como supermercados.”
Para el dirigente sindical, el mayor problema es la ausencia de políticas públicas destinadas a reactivar el mercado interno: “no hay ningún indicio ni ninguna medida del Gobierno nacional ni del Gobierno provincial para volver a incentivar el consumo y reactivar las casi 30.000 pymes que ya cerraron en el país. El panorama es complejísimo.”
Una caída que ya impacta en el empleo
Consultado sobre la evolución del empleo mercantil, Fulvio Monti explicó que los primeros afectados fueron los pequeños comerciantes que trabajaban por cuenta propia, aunque advirtió que la situación comenzó a trasladarse también a empresas con personal registrado.
Según indicó, el padrón de trabajadores afiliados al sindicato ya refleja una disminución cercana al 15%: “tenemos una caída de aproximadamente un 15% en nuestro padrón. Es enorme y, lamentablemente, creemos que de acá a fin de año eso se va a incrementar.”
El dirigente remarcó que esa pérdida de puestos de trabajo también repercute directamente sobre el funcionamiento de la obra social y de los servicios que brinda el gremio: “nosotros tenemos consultorios con 28 médicos y hace más de ocho años logramos que todo el primer nivel de atención para los afiliados sea gratuito. Pero siguen cayendo las recaudaciones y ya no sabemos cómo vamos a sostener esos servicios.”
A esa situación, agregó, se suma el fuerte incremento de los costos operativos: “mientras las paritarias vienen muy por detrás, nosotros tuvimos aumentos cercanos al 1.000% en luz y gas. Los insumos médicos están prácticamente dolarizados. Hoy estamos empezando a tener problemas incluso para garantizar los salarios dentro del propio sindicato.”
Indumentaria, calzado y electrodomésticos, entre los rubros más golpeados
Fulvio Monti sostuvo que la caída del consumo atraviesa a prácticamente toda la actividad comercial, aunque señaló que algunos sectores enfrentan un escenario todavía más delicado: “es generalizado, pero indumentaria y calzado están castigadísimos. La apertura de las importaciones les pegó muy fuerte. También el comercio electrónico cambió completamente la forma de vender y muchos negocios todavía no pudieron adaptarse.”
En ese sentido, consideró que la combinación entre importaciones, ventas online y menor poder adquisitivo profundizó las dificultades para sostener los comercios tradicionales. A su vez, advirtió sobre otro fenómeno que comienza a expandirse como consecuencia de la crisis: “muchísima gente que perdió el trabajo intenta sobrevivir poniendo un kiosco, un almacén o algún pequeño emprendimiento. Hay una sobrepoblación de comercios alimenticios con mucha informalidad, y eso termina afectando también a quienes tienen empleados registrados y cumplen con todas las obligaciones.”
Para el secretario general, el deterioro económico funciona como un efecto dominó que va comprometiendo cada eslabón de la cadena productiva: “se empiezan a caer proveedores, se rompe todo el engranaje y al final de esa cadena quedan el comerciante y los trabajadores.”
Conflictos abiertos en empresas de la región
Durante la entrevista, Fulvio Monti también enumeró algunos de los conflictos laborales que actualmente sigue el sindicato y que reflejan la compleja realidad del sector. Mencionó dificultades en distintas firmas vinculadas tanto al comercio como a la industria regional, entre ellas la cadena Pardo y supermercados Dar de Villa Constitución.
Respecto de este último caso, explicó que la situación se agravó tras la adquisición de varias sucursales: “hay empleados que están viajando a otras sucursales para poder tener trabajo. Literalmente los supermercados están vacíos.”
También describió el impacto que generan las dificultades de grandes industrias sobre toda la cadena comercial: “cuando una empresa importante deja cheques rechazados o deja de comprar mercadería, eso termina afectando directamente a los proveedores y, finalmente, al comercio local. Es un efecto dominó.”
Según precisó, solamente los conflictos actualmente abiertos involucran alrededor del 30% del padrón de trabajadores afiliados al sindicato.
“Hay que empezar a discutir cómo salir”
En el tramo final de la entrevista, Fulvio Monti amplió el análisis hacia el escenario político y consideró que el principal desafío de los sectores opositores consiste en construir una propuesta que vaya más allá de la disputa electoral: “no alcanza con juntarse para que otro pierda. La sociedad necesita saber cómo vamos a salir de esta crisis. Ese tiene que ser el debate.”
El dirigente afirmó que la reconstrucción del entramado productivo demandará muchos años y que no existen soluciones inmediatas: “es muy fácil romper. Lo verdaderamente difícil es volver a reconstruir. ¿Cómo volvemos a levantar 30.000 pymes que ya cerraron? Esa es la discusión que hay que dar.”
Finalmente, llamó a recuperar el debate político y dejar atrás la confrontación permanente: “se perdió la discusión política. Hoy muchas veces no se puede hablar porque aparece el maltrato o la descalificación. Tenemos que encontrar la manera de salir de la grieta de verdad y empezar a discutir cómo reconstruimos un país que hoy atraviesa una situación muy difícil.”
La entrevista dejó al descubierto la preocupación del sindicato mercantil por una crisis que, según describió su secretario general, ya no se limita a la caída de las ventas, sino que comienza a comprometer la continuidad de empresas, el sostenimiento del empleo formal y la capacidad de las propias instituciones para seguir brindando servicios a sus afiliados.





