Rosario: el FAS comenzó a construir un proyecto de ciudad con la mirada puesta en 2027

Unas 300 personas participaron el sábado de un encuentro convocado por el Frente Amplio por la Soberanía en la Facultad de Arquitectura de Rosario. El concejal Leonardo Caruana destacó la convocatoria y explicó que el objetivo fue avanzar desde el diagnóstico de los problemas de la ciudad hacia la construcción colectiva de propuestas. Cuestionó el modelo de ciudad que, según sostuvo, profundiza las desigualdades y reclamó recuperar espacios de participación ciudadana. Además, planteó que el FAS busca consolidarse como una alternativa política independiente y no descartó conversaciones con otros sectores de cara al escenario electoral de 2027.

El Frente Amplio por la Soberanía (FAS) comenzó a delinear una estrategia política de cara a las elecciones de 2027 a partir de un encuentro realizado el sábado en la Facultad de Arquitectura de Rosario, que reunió a unas 300 personas para discutir un proyecto de ciudad y avanzar en una planificación programática. La actividad tuvo como eje la necesidad de superar el diagnóstico sobre los problemas que atraviesa Rosario y comenzar a discutir propuestas concretas para abordarlos. En diálogo con Enlace de Noticias, el concejal Leonardo Caruana destacó la participación y sostuvo que el encuentro buscó recuperar una práctica política basada en la discusión colectiva y en la construcción de soluciones con quienes viven cotidianamente las problemáticas de la ciudad. Para el dirigente, la convocatoria adquiere una importancia particular en un contexto en el que, según su mirada, los gobiernos tienden a tomar decisiones de manera unilateral y con escasos espacios de participación. “No para ser diagnósticos, porque la verdad que las organizaciones sociales y los vecinos saben cuáles son los problemas. El tema es si podemos encontrar un camino de diseño juntos, de la construcción de las soluciones y de trabajar herramientas en conjunto”, planteó.

La propuesta del FAS parte de una lectura crítica sobre la situación actual de Rosario, pero intenta diferenciarse de una lógica política centrada exclusivamente en señalar aquello que funciona mal. Caruana sostuvo que las heridas de la ciudad son conocidas por sus propios habitantes y que el desafío consiste en transformar ese malestar en propuestas y herramientas concretas. En ese sentido, el encuentro buscó poner en discusión qué tipo de ciudad se pretende construir y cuáles deberían ser las prioridades de una futura gestión. El concejal consideró que existe una demanda social por respuestas y que los espacios políticos no pueden limitarse a describir una realidad que la ciudadanía ya conoce. “No quedamos en el enojo y el reclamo, sino también en la discusión y en la construcción de un proyecto de ciudad hacia el futuro”, afirmó.

Uno de los principales cuestionamientos de Leonardo Caruana está dirigido al modelo de ciudad que, según planteó, convive actualmente en Rosario con fuertes contrastes sociales y económicos. El concejal habló de “varias ciudades dentro de la ciudad” para describir una realidad en la que conviven una Rosario que muestra grandes eventos, proyectos inmobiliarios y nuevas intervenciones urbanas con otra atravesada por la informalidad laboral, el endeudamiento y el deterioro de las condiciones de vida. En su análisis, esa diferencia también se expresa en las dificultades que enfrentan las familias con discapacidad, los jubilados y pensionados vinculados al PAMI, los jóvenes y las personas en situación de calle. Caruana afirmó que las personas que viven en la calle se cuadruplicaron en los últimos años y que el índice de suicidios constituye otro indicador preocupante del deterioro social. “Rosario está lastimada, está herida, y ¿cómo hacemos para suturar esa herida o para sanar?”, planteó el dirigente al sintetizar el diagnóstico que llevó al FAS a impulsar la discusión de un nuevo proyecto de ciudad.

Frente a ese diagnóstico, el dirigente del FAS propuso recuperar mecanismos de participación que, según sostuvo, fueron históricamente importantes para la planificación de Rosario. Mencionó los planes estratégicos, las mesas barriales, el Consejo Económico y Social y el presupuesto participativo como experiencias que permitieron discutir políticas públicas incorporando la mirada de vecinos y organizaciones. Para Caruana, esa lógica debería aplicarse nuevamente a cuestiones concretas como la movilidad, el acceso a los bienes culturales, la higiene urbana y la planificación de obras. El concejal cuestionó que actualmente muchas de esas decisiones se tomen de manera unilateral desde el gobierno y sostuvo que ese esquema termina dejando afuera a sectores de la sociedad que no tienen capacidad de incidir políticamente. “Si quienes inciden en las decisiones del gobierno son los que más poder tienen en la ciudad, bueno, hay voces que no se van a escuchar”, afirmó.

La participación ciudadana aparece así como uno de los pilares del proyecto que el FAS pretende desarrollar hacia 2027. Leonardo Caruana sostuvo que una ciudad habitable para todos requiere discutir las políticas públicas con quienes son directamente afectados por ellas y no solamente desde las estructuras gubernamentales. En esa perspectiva, la planificación urbana no debería limitarse a grandes proyectos, sino contemplar también las necesidades de los barrios y de los distintos sectores sociales. El dirigente mencionó particularmente la movilidad como un área en la que debería pensarse una estrategia que no se concentre exclusivamente en los grandes corredores, sino que contemple también la conectividad de los barrios y de distintos centros urbanos. La misma lógica, explicó, debería trasladarse a la cultura, la higiene urbana, las obras y otras políticas que determinan las condiciones cotidianas de vida de los rosarinos.

La crítica de Caruana también alcanzó al gobierno nacional y a su impacto sobre Rosario. El concejal sostuvo que el silencio frente a determinadas políticas nacionales tampoco puede constituir una posición política y planteó que desde el ámbito local es necesario cuestionar con mayor firmeza aquellas decisiones que, según su análisis, profundizan los problemas económicos y sociales de la ciudad. “Hay que ser más duros con las políticas nacionales porque esas son las que estructuralmente complican la vida cotidiana de los rosarinos”, afirmó. Desde su perspectiva, la construcción de un proyecto de ciudad no puede desvincularse del contexto provincial y nacional, porque muchas de las dificultades que atraviesan los vecinos están relacionadas con decisiones económicas y sociales tomadas fuera de Rosario. Por eso, el programa que pretende construir el FAS busca combinar una mirada específica sobre la ciudad con una posición política más amplia frente al escenario nacional.

El FAS busca consolidarse como alternativa política

De cara al escenario electoral de 2027, Caruana definió al Frente Amplio por la Soberanía como una alternativa política independiente frente a los principales espacios que actualmente disputan poder en Santa Fe. Mencionó al oficialismo provincial, al peronismo y a La Libertad Avanza como los tres grandes espacios de referencia y sostuvo que el FAS pretende construir una identidad propia. El dirigente remarcó que esa definición no significa cerrar las puertas al diálogo con otros sectores, sino establecer previamente cuáles son los principios y el proyecto de ciudad que deberían orientar cualquier acuerdo. En ese sentido, recordó que el espacio ya tuvo experiencias de participación en distintos proyectos políticos y que también tomó decisiones de no integrar determinados gobiernos cuando entendió que esos acuerdos implicaban abandonar posiciones que consideraba fundamentales. “Queremos, digamos, tener un proyecto de ciudad porque además muchos de nosotros tenemos experiencia en los ejecutivos, también conocemos el Estado y eso lo queremos hacer jugar”, explicó.

El concejal también dejó abierta la posibilidad de que el escenario electoral genere conversaciones con otras fuerzas del campo popular y progresista. Explicó que el FAS mantiene vínculos y ámbitos de diálogo con distintos espacios políticos y mencionó particularmente el interbloque que comparte con Iniciativa Popular y otros sectores, además de los contactos con Ciudad Futura y organizaciones vinculadas al movimiento popular. Sin embargo, evitó anticipar acuerdos electorales concretos y sostuvo que todavía es temprano para determinar cómo se configurarán las alianzas hacia 2027. “Son conversaciones que se dan siempre, no tenemos ningún miedo al debate, a la discusión”, afirmó, al señalar que incluso dentro del propio FAS existen diferencias y debates sobre el rumbo que debería adoptar el espacio. Para Caruana, esa discusión no debe reducirse a quiénes integrarán una lista, sino que tiene que comenzar por definir qué proyecto político se pretende llevar adelante y con quiénes sería posible construirlo.

En ese punto, el dirigente introdujo una reflexión sobre las dificultades que tuvieron distintos espacios progresistas para transformar sus propuestas una vez que llegaron al gobierno. Caruana sostuvo que no alcanza con ganar elecciones si posteriormente no existe la capacidad de transformar el Estado y modificar las estructuras que producen los problemas que se intentaba resolver. Consideró que esa distancia entre las expectativas generadas durante las campañas y las transformaciones efectivamente realizadas terminó contribuyendo al crecimiento de sectores de derecha y ultraderecha. “No sólo hay que ganar elecciones, sino transformar el Estado, no sólo hay que ganar elecciones, sino que transformar el sistema de salud a nivel argentino”, sostuvo. Desde esa mirada, la preparación programática que el FAS comenzó con el encuentro del sábado busca precisamente evitar que una eventual llegada al gobierno vuelva a quedar limitada por la falta de planificación o por acuerdos políticos que no tengan detrás un proyecto definido.

Críticas a una posible reforma electoral en Santa Fe

Durante la entrevista, Caruana también se refirió al debate por la reforma electoral en la provincia de Santa Fe y manifestó una posición crítica frente a la posibilidad de establecer un piso electoral que, según advirtió, podría dificultar la representación de fuerzas políticas minoritarias. El concejal sostuvo que una reforma electoral es necesaria, pero consideró que debe contemplar mecanismos de transparencia y financiamiento de las campañas sin generar barreras que terminen dejando sin representación a sectores que obtuvieron una cantidad significativa de votos. Según explicó, el problema adquiere mayor dimensión en un contexto de menor participación electoral y de creciente descontento de la ciudadanía con la política. “Estamos en un debilitamiento de los procesos democráticos en la provincia de Santa Fe”, afirmó al cuestionar la posibilidad de establecer mecanismos que reduzcan la representación de determinadas fuerzas.

El dirigente sostuvo que desde el FAS no rechazan una discusión integral sobre el sistema electoral, sino que plantean que esa reforma debe garantizar que las distintas expresiones políticas tengan posibilidades reales de representación. En ese sentido, mencionó la necesidad de discutir el financiamiento de las campañas y otras reglas que permitan mejorar el funcionamiento institucional, pero cuestionó que el criterio utilizado para definir quién accede a la representación termine excluyendo a miles de ciudadanos. Para Caruana, una reforma electoral debería ampliar la calidad democrática y no reducir la cantidad de voces que llegan a los órganos legislativos. Su planteo se inscribe en la misma lógica que atravesó el encuentro del sábado: la discusión política, según su perspectiva, debe incorporar la diversidad de voces existentes en la sociedad y generar mecanismos para que esas posiciones puedan incidir en las decisiones públicas.

El encuentro realizado en Rosario no quedaría, de acuerdo con lo anticipado por Caruana, limitado a esa ciudad. El concejal confirmó que el FAS evalúa trasladar la experiencia a otros puntos de la provincia para continuar discutiendo proyectos de ciudad y de provincia, incorporando a dirigentes, organizaciones y militantes de distintos territorios. La intención es comenzar a construir una planificación programática con suficiente anticipación al escenario electoral de 2027, pero evitando que el proceso se convierta exclusivamente en una preparación electoral. “No quedarnos solamente en la ciudad de Rosario, sino hacerlo con otros compañeros”, señaló al anticipar la posibilidad de replicar la experiencia. De esta manera, el encuentro del sábado aparece como el primer paso de una estrategia más amplia que busca combinar construcción política, elaboración programática y discusión territorial.

La apuesta del Frente Amplio por la Soberanía comienza así a tomar forma alrededor de una idea central: construir primero el proyecto y discutir después los acuerdos electorales. La convocatoria de unas 300 personas permitió poner en marcha ese proceso y abrió una discusión que, según Caruana, deberá continuar en Rosario y extenderse hacia otras ciudades de Santa Fe. El dirigente plantea que el desafío no consiste solamente en conquistar espacios institucionales, sino en definir qué modelo de ciudad se pretende construir y qué transformaciones deberían impulsarse desde el Estado. En ese marco, la participación ciudadana, la planificación urbana, las políticas sociales y la autonomía frente a los principales espacios políticos aparecen como algunos de los ejes sobre los que el FAS buscará construir su propuesta. Con las elecciones de 2027 todavía por delante, el espacio comenzó a recorrer un camino que apunta a llegar a esa instancia con una plataforma programática previamente discutida y no solamente con una candidatura.