Milagros Serra congeló su dieta por un año en medio del debate por la séptima banca

La concejala presentó una resolución para mantener sin incrementos su remuneración durante doce meses. La medida fue aprobada por unanimidad y surge en el contexto del debate sobre la incorporación de una nueva banca al Concejo, que la semana pasada fue postergada por las demás fuerzas políticas con el argumento de preservar el presupuesto. La decisión expone una contradicción: mientras se alega falta de recursos para una dieta más, cada concejal percibe hoy cerca de 5 millones de pesos mensuales por el mecanismo de enganche a las paritarias municipales.

La concejala Milagros Serra presentó un proyecto de resolución para congelar voluntariamente su dieta por el plazo de un año, una medida que fue aprobada por unanimidad en la sesión de esta semana. La iniciativa, según reconoció la propia edil al fundamentarla, está directamente vinculada al debate que se abrió en el Concejo sobre la incorporación de una séptima banca y su impacto presupuestario.

“Esta resolución viene a colación del debate que se armó en la sesión pasada, en donde se planteó la posibilidad de, en esta cuestión de analizar si la séptima banca sí o la séptima banca no, y por una cuestión de presupuesto cabía la posibilidad de una reducción del sueldo de los seis concejales”, expresó Milagros Serra durante la sesión. La edil aclaró que su intención es congelar exclusivamente su propia remuneración, sin extender la medida al resto del cuerpo. “Ahora hago pública esta cuestión, que yo ya la venía pidiendo de manera interna, para proceder al congelamiento de mi dieta de manera particular, solamente la mía, por el plazo de un año”, sostuvo.

El debate por la séptima banca

La discusión por la séptima banca se instaló en el Concejo de Arroyo Seco a partir de la reforma de la Constitución Provincial del año pasado, que habilitó la ampliación de los cuerpos legislativos locales. La semana pasada, todas las bancas acordaron solicitar al Ejecutivo que postergara la implementación de la nueva banca para las próximas elecciones, justificando la decisión en una cuestión presupuestaria: sostienen que la incorporación de un nuevo concejal implicaría una erogación que el Concejo no estaría en condiciones de afrontar.

Ese argumento, sin embargo, contrasta con los números que maneja el propio cuerpo. Según los registros de ejecución presupuestaria del Concejo, las dietas de los concejales se incrementaron un 74% en menos de quince días a comienzos de 2024, al acumularse un aumento otorgado por resolución interna con el enganche automático a las paritarias de los trabajadores municipales. En aquel momento, la dieta pasó de poco más de un millón de pesos a 1.861.480 pesos.

Con los sucesivos incrementos paritarios de los últimos dos años, la dieta de cada concejal se habría elevado hasta ubicarse cerca de los 5 millones de pesos mensuales. Es decir, que mientras se alega que una séptima banca representaría un costo imposible de sostener, los seis concejales actuales perciben en conjunto una masa salarial que, de congelarse sus incrementos, liberaría recursos significativos.

El mecanismo del enganche

Las dietas de los concejales de Arroyo Seco están atadas a las paritarias de los trabajadores municipales a través de un mecanismo establecido en la Ley Orgánica de las Municipalidades. Cada vez que los empleados municipales obtienen un aumento salarial, ese mismo porcentaje se aplica automáticamente sobre las dietas de los concejales, sin necesidad de una votación específica en el Concejo.

Ese mecanismo fue cuestionado en otras localidades de la provincia de Buenos Aires. En Coronel Rosales, el Sindicato de Trabajadores Municipales presentó una nota al Concejo Deliberante solicitando el “tratamiento e instrumentación del congelamiento/desenganche de dietas concejales respecto a la pauta salarial paritaria”. El gremio argumentó que “resulta difícilmente explicable ante el vecino que los incrementos logrados con gran esfuerzo para los salarios más postergados de la administración terminen trasladándose automáticamente a las dietas del Poder Legislativo local”.

En esa misma presentación, el sindicato de Coronel Rosales recordó que “el Departamento Ejecutivo Municipal mantiene congelada la totalidad de los sueldos de la planta política desde hace más de un año, en una clara muestra de austeridad y prioridad del gasto público hacia la prestación de servicios esenciales”. Es decir, que mientras el Ejecutivo de esa localidad mantuvo congelados los salarios de los funcionarios políticos, los concejales siguieron percibiendo los incrementos paritarios a través del enganche automático. En Arroyo Seco no se registró una presentación similar por parte del sindicato local.

El proyecto de Milagros Serra

La resolución aprobada establece que la dieta de la concejala se mantendrá congelada en el monto vigente al momento de entrada en vigor de la norma, “sin aplicación de los incrementos que pudieran corresponder durante el período establecido”. La medida tendrá una vigencia de un año, con posibilidad de prórroga, y se encomendó al área administrativa y contable del Concejo la instrumentación de las medidas necesarias para darle cumplimiento.

El artículo 4° de la resolución aclara que la medida “es de carácter individual y voluntario, y no implica modificación alguna de las dietas correspondientes a los demás integrantes del Honorable Concejo Municipal”. Es decir, que la decisión de Milagros Serra no alcanza a sus cinco pares, que continuarán percibiendo los incrementos derivados del enganche paritario.

Milagros Serra integra un unibloque en el Concejo Municipal en representación del PRO-PDP , y fundamentó su propuesta en la necesidad de dar una señal de austeridad en el contexto del debate por la séptima banca. Sin embargo, la aprobación unánime de su resolución no estuvo acompañada de una decisión colectiva de extender la medida a todos los concejales.

Una contradicción no resuelta

La paradoja que deja el debate por la séptima banca es que el mismo cuerpo que alega no poder afrontar el costo de una dieta adicional percibe hoy seis dietas que, sumadas, representan una erogación mensual significativamente mayor. Si cada concejal percibe alrededor de 5 millones de pesos, el costo total de las seis dietas actuales rondaría los 30 millones de pesos mensuales. Una séptima banca, en cambio, implicaría un incremento del orden del 16,6% sobre esa masa, es decir, unos 5 millones adicionales.

El argumento presupuestario utilizado para postergar la séptima banca también contrasta con el hecho de que los concejales continúan percibiendo los incrementos paritarios, mientras el Ejecutivo municipal mantiene congelados los sueldos de su planta política desde hace más de un año. La asimetría entre ambas decisiones —congelar los sueldos del Ejecutivo y mantener el enganche automático en el Legislativo— es uno de los puntos que el debate de fondo deja abierto.

La resolución de la concejala, en ese sentido, es una señal individual que no modifica el funcionamiento del sistema. Su dieta se mantendrá congelada, pero las de sus pares seguirán actualizándose automáticamente con cada paritaria municipal. La discusión de fondo sobre el mecanismo de enganche sigue pendiente.