Trabajadores del Frigorífico Euro denuncian cuatro meses sin cobrar sueldos y 13 familias viven dentro de la planta

Walter Navarro, delegado de los trabajadores del Frigorífico Euro de Villa Gobernador Gálvez, describió la dramática situación que atraviesan más de 150 familias tras la falta de pago de salarios desde octubre. Actualmente, 13 familias permanecen viviendo dentro de la planta junto a sus hijos, mientras esperan una solución que les permita recuperar su fuente de trabajo.

La crisis del Frigorífico Euro continúa profundizándose y golpea de lleno a sus trabajadores y trabajadoras. Desde el mes de octubre del año pasado, la empresa dejó de abonar los salarios y, a cuatro meses del inicio del conflicto, la situación social y económica de las familias afectadas se vuelve cada vez más crítica.

En diálogo con este medio, Walter Navarro, delegado de los trabajadores del frigorífico ubicado en Villa Gobernador Gálvez, explicó que hoy 13 familias se encuentran viviendo dentro de la planta, muchas de ellas junto a niños, luego de haber sido desalojadas de sus viviendas por no poder afrontar el pago del alquiler o los servicios básicos. “Hoy tenemos familias que viven directamente en la empresa con sus hijos. La mayoría no pudo seguir pagando el alquiler porque desde octubre no cobramos un peso”, relató.

Navarro señaló que el conflicto afecta a 150 trabajadores, todos jefes de hogar, que dependen exclusivamente de ese ingreso. “Somos 150 familias a las que nos deben los sueldos. Lo que se vive hoy es desesperante”, expresó.

Audiencias sin respuestas y promesas incumplidas

Según explicó el delegado, la última audiencia formal se realizó el 22 de diciembre en el Ministerio de Trabajo. Días antes, el abogado apoderado de la empresa había asegurado que existía un acuerdo avanzado con un inversor interesado en hacerse cargo del frigorífico. Sin embargo, esa posibilidad volvió a frustrarse.

“Primero nos dijeron que había un interesado, después que iban a presentar una convocatoria porque la empresa no podía continuar. Desde entonces no supimos más nada. Todo quedó en la nada”, explicó Navarro, quien remarcó que esta situación se repitió en varias oportunidades. “Siempre están a punto de acordar y a último momento se tiran para atrás. No lo entendemos ni nosotros, ni la parte política, ni la judicial”, afirmó.

Mientras tanto, los dueños de la empresa no aparecen ni dan respuestas concretas, y los salarios continúan impagos.

Vivir y subsistir dentro del frigorífico

Ante la falta total de ingresos, los trabajadores se vieron obligados a organizarse para subsistir. “Hay compañeros que lavan autos dentro de la planta, otros hacen tortas fritas, bolitas de fraile, lo que sea para poder comer”, contó Navarro.

La escena es tan cruda como elocuente: niños jugando en el patio del frigorífico, familias enteras pasando sus días y noches dentro del establecimiento, sin certezas sobre el futuro. “Los chicos viven acá, juegan acá. Esa es la realidad”, señaló.

La situación se volvió aún más dura durante las fiestas de fin de año. “Navidad y Año Nuevo los pasamos dentro de la planta. Todas las familias juntas. Fue muy difícil”, recordó.

Solidaridad y acompañamiento comunitario

En medio de la crisis, la ayuda solidaria se volvió un sostén fundamental. Navarro destacó el acompañamiento del sindicato de la carne, la Municipalidad de Villa Gobernador Gálvez y vecinos autoconvocados. Días atrás se realizó un evento solidario en el anfiteatro de la ciudad, donde la entrada consistió en alimentos no perecederos para las familias afectadas.

“Hubo músicos, vecinos, artistas, mucha gente colaborando. Eso nos da fuerza para seguir”, expresó. Además, desde el Municipio se brindó asistencia con alimentos y desde el sindicato se aportó mercadería, incluyendo carne para las familias.

Inseguridad y cuidado de la planta

Otro de los problemas que debieron enfrentar los trabajadores fue la inseguridad dentro del predio. En los primeros meses del conflicto se registraron intentos de robos, lo que llevó a los propios empleados a organizar guardias nocturnas para proteger la planta y su fuente de trabajo.

“Nos turnamos para cuidar. En varias ocasiones encontramos personas dentro del frigorífico y tuvimos que llamar a la policía”, relató Navarro.

La alternativa de una cooperativa

Consultado sobre una posible salida al conflicto, el delegado confirmó que los trabajadores no descartan recuperar el frigorífico bajo la modalidad de cooperativa. “Tenemos conocimiento, estamos capacitados y queremos trabajar. El problema es que para eso la empresa tiene que presentarse en quiebra o convocatoria. Si no, no se puede avanzar”, explicó.

“Si no quieren pagar los sueldos, que al menos digan hasta acá llegamos y permitan que la empresa sea trabajada por los propios empleados o que se alquile o venda a alguien que quiera producir”, sostuvo.

Cómo colaborar

Las familias continúan recibiendo donaciones y ayuda solidaria. Quienes deseen colaborar pueden acercarse a la planta ubicada en Avenida San Diego 1948, en Villa Gobernador Gálvez, o realizar un aporte a través del alias euro-2026.