La directora de Cultura de San Nicolás repasó el proceso de transformación del Ecoparque Yaguarón, un espacio que pasó de ser un basural a convertirse en un atractivo recreativo, cultural y turístico. En diálogo con Portal Enlace, explicó cómo surgieron las esculturas de gran tamaño inspiradas en la fauna local, la incorporación de juegos y las nuevas propuestas de San Nicoland para el Mes de las Infancias. También destacó el carácter gratuito de las actividades y la apuesta de la ciudad por generar nuevas experiencias para vecinos y visitantes.
El Ecoparque Yaguarón se convirtió en uno de los espacios que mejor sintetizan la transformación que San Nicolás viene desarrollando en materia cultural, recreativa y turística. El predio, que años atrás funcionaba como un basural, fue reconvertido progresivamente en un espacio destinado al disfrute de las familias y, con el paso del tiempo, incorporó esculturas de grandes dimensiones, juegos, propuestas artísticas y actividades vinculadas con la naturaleza. En diálogo con Portal Enlace, Wendy Roldán, directora de Cultura de la Municipalidad de San Nicolás, explicó que el proceso comenzó con la recuperación ambiental del lugar y luego fue incorporando nuevas propuestas que permitieron darle una identidad propia al espacio. Según señaló, la intención fue que el Yaguarón no fuera solamente un lugar para recorrer, sino también un escenario donde la cultura, el juego y la recreación pudieran convivir.
“Partamos de la base de que el lugar donde está situado, que es el ecoparque, años atrás era un basural. Así que ya desde el momento en el que transformamos un basural en un ecoparque, eso fue un gran cambio”, explicó Wendy al reconstruir el origen de esta transformación. A partir de esa recuperación inicial, el municipio comenzó a sumar progresivamente diferentes elementos al espacio, con el Yaguarón como una de las principales intervenciones. La funcionaria contó que durante los últimos años se fue incorporando una propuesta cada vez más amplia y que este año se sumaron seis nuevos animales al entorno. A esa intervención se agregó un parque inflable diseñado especialmente para el lugar, una propuesta que, según destacó, tiene características propias y fue desarrollada como parte de la estrategia de generar nuevas experiencias para quienes visitan la ciudad.
Una de las particularidades del Ecoparque es que las esculturas no funcionan únicamente como elementos decorativos, sino que también fueron pensadas para que puedan ser utilizadas como juegos. Wendy explicó que tanto el Yaguarón como los nuevos animales tienen una doble función: son obras de gran tamaño que forman parte del paisaje y, al mismo tiempo, espacios lúdicos destinados a distintas edades. “Todos esos animales además de ser una escultura hermosa y de gran tamaño, como los del Yaguarón por ejemplo que tiene 90 metros de largo, además son juegos y eso es un plus”, señaló. De esta manera, el recorrido por el predio adquiere una dimensión diferente, porque los visitantes no solamente observan las obras sino que pueden interactuar con ellas, convirtiendo el espacio en una experiencia recreativa que alcanza tanto a niños como a adultos.

La creación del Yaguarón también tiene un componente ligado a la identidad y a las historias propias de San Nicolás. Wendy explicó que el proyecto comenzó aproximadamente tres o cuatro años atrás y que tomó como punto de partida una leyenda urbana vinculada con la presencia de un supuesto Yaguarón en la zona. La decisión fue recrear esa figura en el mismo entorno donde se ubicaba la historia y, posteriormente, ampliar el concepto incorporando otros animales relacionados con el ambiente. Así aparecieron nuevas esculturas inspiradas en especies como la lechuza, la comadreja y los caracoles, entre otras. “Un poco fue recrear esa leyenda y este año, que ya venimos trabajando desde el año pasado, decidimos sumar unos animales que también tengan que ver con el espacio”, explicó la directora de Cultura.
Otro aspecto destacado por Wendy es que, aunque el diseño general de las estructuras lúdicas requiere un trabajo especializado, buena parte del proceso de fabricación y montaje se realiza en San Nicolás. Según explicó, existe una empresa que desarrolla el proyecto inicial y trabaja sobre cuestiones específicas relacionadas con el diseño, las medidas, los materiales y la convivencia entre la escultura y el juego. Una vez elaborado ese proyecto, los planos y las especificaciones son enviados a talleres de la ciudad donde se fabrican las estructuras y posteriormente se ensamblan en el propio predio. “Se fabrican acá, en talleres de acá de la ciudad y se ensamblan acá en el mismo lugar”, destacó Wendy, poniendo en valor también el vínculo entre la transformación del espacio público y el trabajo de las industrias locales.

San Nicoland: una ciudad convertida en espacio de juego
La transformación del Ecoparque se integra además con una propuesta más amplia que el municipio denominó San Nicoland, un concepto que busca convertir distintos espacios de San Nicolás en escenarios de juego y experiencias para las infancias. Wendy explicó que el nombre surge como resultado de varios años de trabajo con propuestas destinadas a niños y niñas, mediante instalaciones lúdicas, inflables y diferentes intervenciones en el espacio público. “San Nicoland es un poco el resultado de todo un trabajo que venimos haciendo de poner a los niños como eje de experiencias”, explicó. Según detalló, la propuesta de este año incorporó los nuevos animales del Yaguarón, un parque inflable, canchas de fútbol, carpas destinadas a talleres artísticos y sectores especialmente preparados para la primera infancia.
El objetivo es que las actividades puedan ser disfrutadas por familias de diferentes edades y que el acceso no esté condicionado por la posibilidad económica de cada visitante. En ese sentido, Wendy remarcó que las propuestas organizadas por el municipio tienen entrada libre y gratuita y que esa característica constituye uno de los pilares de la política cultural que vienen desarrollando. El predio destinado a San Nicoland concentra diferentes alternativas recreativas en un espacio de aproximadamente 300 a 400 metros, donde conviven los juegos, los inflables, las actividades artísticas y las propuestas deportivas. La directora de Cultura destacó que se trata de una forma de acercar experiencias culturales y recreativas a las familias sin que el costo sea una barrera de acceso. “Todos los eventos que nosotros realizamos en la ciudad siempre son de entrada libre y gratuita”, sostuvo.

La propuesta también busca fortalecer el perfil turístico de San Nicolás. El Ecoparque está ubicado sobre la costanera y forma parte de un circuito que incluye otros espacios recreativos de la ciudad, mientras que durante los eventos se incorporan servicios adicionales para quienes llegan desde otras localidades. Wendy señaló que en los últimos tiempos comenzaron a recibir contingentes provenientes de Rosario y de otras localidades de la región, algo que, según consideró, demuestra que San Nicolás empieza a consolidarse como una alternativa turística más allá de los destinos tradicionalmente elegidos por los habitantes de la zona. “Nos pasó de tener muchos contingentes de Rosario, de la zona, así que se ve que sí, que hoy San Nicolás es un punto”, afirmó.
La propuesta se complementa con las características naturales del propio Ecoparque y de la costanera. Wendy explicó que dentro del predio existen varias lagunas y que una de las principales, ubicada en el ingreso, permite desarrollar actividades como stand up paddle, kayak y paseos en botes a pedal. Durante el evento de San Nicoland también se incorpora un sector gastronómico con food trucks, mientras que durante el resto del año el visitante puede encontrar distintas opciones comerciales y gastronómicas en la costanera cercana. De esta manera, el objetivo es que la visita no se limite a recorrer las esculturas, sino que pueda convertirse en una experiencia más amplia vinculada con el paisaje, el entretenimiento y el turismo.

Una propuesta que busca permanecer durante todo el año
Aunque San Nicoland constituye una propuesta especialmente vinculada con las vacaciones y el Mes de las Infancias, Wendy aclaró que parte de la transformación realizada en el Ecoparque tendrá continuidad una vez finalizado el evento. Las nuevas esculturas y animales que fueron incorporados al espacio permanecerán instalados, por lo que el público podrá seguir visitándolos durante el resto del año. “Si nos quieren visitar durante el resto del año, todos los animales van a quedar instalados, así que también pueden pasar a conocerlos”, explicó. Esto permite que la inversión realizada para las actividades temporales también se integre posteriormente al patrimonio recreativo y turístico permanente de la ciudad.
Para la funcionaria, esta transformación forma parte de una decisión política más amplia vinculada con el perfil que San Nicolás busca construir. Wendy sostuvo que la ciudad intenta ofrecer permanentemente nuevas experiencias tanto para sus habitantes como para quienes llegan desde otras localidades y consideró que el desarrollo cultural forma parte de ese proceso. “Fue una gran decisión y también es un poco hacia dónde va la ciudad, tratando de ofrecer todo el tiempo experiencias nuevas para sus habitantes y para quienes nos visitan”, afirmó. En esa definición aparece una concepción de la cultura que excede la realización de espectáculos y se vincula con la utilización del espacio público, la recreación, el turismo y la creación de nuevos lugares de encuentro para las familias.
La cultura como motor de transformación urbana
El proceso que atraviesa el Yaguarón se inscribe en una estrategia cultural más amplia que también incluye otros espacios de San Nicolás, entre ellos el Teatro Municipal. Durante la entrevista, Wendy contó que el teatro mantiene una agenda activa durante todo el año y que el mes de agosto está atravesado por su aniversario, que se celebra cada 10 de agosto. Entre las propuestas mencionadas se encuentra Candlelight, una experiencia que utiliza más de 11.000 velas distribuidas por distintos sectores del edificio, mientras que para septiembre están previstas otras presentaciones. La agenda cultural, explicó, busca combinar propuestas tradicionales con experiencias diferentes capaces de atraer nuevos públicos.
En ese sentido, la transformación cultural de San Nicolás parece apoyarse en una idea que Wendy resumió durante la entrevista: generar experiencias nuevas y utilizar los espacios de la ciudad para acercar la cultura a la comunidad. El Ecoparque Yaguarón representa uno de los ejemplos más visibles de esa política, porque permite observar cómo un espacio que anteriormente funcionaba como basural fue reconvertido en un lugar de recreación, arte, juego y turismo. La incorporación de esculturas inspiradas en la fauna local, la producción realizada en talleres de la propia ciudad y la permanencia de las obras más allá de los eventos temporales forman parte de una transformación que busca construir una nueva identidad alrededor del lugar. A eso se suma una agenda de actividades gratuitas que pretende ampliar el acceso y atraer tanto a vecinos como a visitantes de localidades cercanas.
Con San Nicoland como una de las principales propuestas para las infancias, San Nicolás busca consolidar durante agosto un espacio pensado especialmente para que las familias puedan jugar y disfrutar al aire libre. El evento funciona de 12 a 18 y reúne inflables, canchas, talleres artísticos, propuestas para primera infancia y las esculturas que forman parte del recorrido del Yaguarón. Más allá de la actividad puntual, Wendy destacó que el objetivo es que las nuevas intervenciones permanezcan y que el Ecoparque continúe funcionando como un atractivo durante todo el año. En ese proceso, la transformación de un antiguo basural en un espacio cultural, recreativo y turístico se convirtió en uno de los ejemplos más concretos del cambio que la ciudad busca imprimirle a sus espacios públicos.





