Juventud Unida igualó 2 a 2 en La Fortaleza por la fecha 11 del Clausura de la Liga Regional del Sud. El equipo de Pueblo Esther se mantiene como último clasificado al reducido, con 12 puntos, mientras que la Academia villense quedó un punto abajo y por ahora afuera. Con dos fechas por delante, la pelea por el octavo lugar está más abierta que nunca.
El empate 2 a 2 entre Juventud Unida y Riberas del Paraná dejó un sabor agridulce para ambos. En La Fortaleza, el conjunto de Pueblo Esther se puso en ventaja con un gol de cabeza de Juan Cruz Gonzáles, pero la Academia villense lo dio vuelta con tantos de Dante Becerra, en la primera parte, y Enzo Álvarez, en el arranque del complemento. El empate definitivo llegó desde el punto penal, ejecutado por Lorenzo Fernández.
El resultado mantiene a CAJU en el último lugar de la zona de clasificación, con 12 puntos, mientras que Riberas quedó con 11 y por ahora está fuera del reducido. La diferencia es mínima y la definición se anticipa apretada en las dos fechas que restan.
Lo que dejó el partido
La producción de CAJU mostró una vez más una característica que se repitió a lo largo del torneo: la dificultad para sostener los resultados. El equipo dirigido por Mauro Cejas jugó un buen primer tiempo, se puso en ventaja y generó situaciones, pero se replegó tras el empate y terminó cediendo el dominio ante una Academia que aprovechó sus momentos.
En el segundo tiempo, CAJU fue una tromba. Atacó por ambos sectores, llegó con remates de media distancia, exigió al arquero visitante y tuvo pelotas en los palos y sacadas en la línea. Sin embargo, no pudo convertir ese tercer gol que le habría dado tranquilidad. La sensación que dejó el equipo es que, cuando logra sostener la concentración y la intensidad, puede competirle a cualquiera. El problema aparece cuando baja un cambio y el rival crece.
La lesión de Iván Correa, que venía haciendo un buen trabajo en la defensa, obligó a rearmar la última línea y el recambio todavía está en proceso de ajuste. Mateo Catramado y Ragonese fueron de lo mejor del equipo en los últimos partidos, pero la solidez defensiva que caracterizó a CAJU en otros momentos del torneo todavía no se recuperó del todo.
La tabla y las cuentas
Con 12 puntos, Juventud Unida se mantiene como el último clasificado al reducido. La diferencia de gol es su principal aliada: tiene +2, mientras que Riberas tiene -3. Esa diferencia de cinco goles puede ser determinante si ambos terminan igualados en puntos.
En la próxima fecha, CAJU visitará a Independiente en Pavón, un rival que pelea por mantenerse en la zona media y que no será sencillo. Riberas, por su parte, se jugará todo en Las Dos Avenidas ante Talleres de Arroyo Seco. Si el equipo villense pierde, quedará automáticamente fuera de la clasificación, porque tiene fecha libre en la última jornada. Si gana, la definición se estirará hasta el final.
CAJU, en tanto, depende de sí mismo. Con dos triunfos, se asegura un lugar en los playoffs. Incluso con un empate y una victoria podría alcanzar, dependiendo de los resultados de los rivales directos. La clasificación está en sus manos.
Un Clausura que se definió en la cima
Mientras la pelea por el octavo lugar se mantiene abierta, la cima del Clausura ya tiene dueño parcial. Unión de Arroyo Seco goleó 9 a 0 a Figherense en la fecha 11 y quedó como único líder con 22 puntos, superando por diferencia de gol a Athletic, que también tiene 22 pero perdió la punta tras la contundente victoria del Panza .
Con dos fechas por delante, la definición del título promete ser apasionante entre los dos equipos de Arroyo Seco. Para CAJU, la pelea es otra: asegurar un lugar entre los ocho mejores y llegar a los playoffs con la confianza que le faltó en algunos tramos del torneo.




