Mauro Cejas y el desafío de conducir a CAJU: identidad, pertenencia y una primera división que busca hacerse fuerte de local

En su paso por el programa Garra y Gambeta, el director técnico de la primera división del Club Atlético Juventud Unida (CAJU), Mauro Cejas, habló sobre su primer proceso al frente del plantel superior, el trabajo que viene realizando junto a Mariano De Rueda y la importancia de fortalecer la identidad del club. Cejas, que conoce a gran parte de los jugadores por su recorrido en las divisiones inferiores y en reserva, destacó el compromiso del plantel, el vínculo entre las distintas categorías y el objetivo de construir una localía que convierta a CAJU en un rival difícil para cualquier equipo de la Liga Regional del Sud.

Mauro Cejas atraviesa su primer proceso como director técnico de la primera división de CAJU, aunque su vínculo con el club y con buena parte del plantel viene de varios años atrás. Antes de asumir esta responsabilidad, trabajó en reserva y también había formado parte del cuerpo técnico de primera como ayudante de campo, por lo que conoce de cerca tanto a los jugadores como la dinámica interna de la institución. En su visita a Garra y Gambeta, explicó que asumir la conducción de primera fue una continuidad de un proceso que ya venía desarrollando junto a Mariano De Rueda, con quien actualmente también trabaja en reserva. “Es mi primer proceso en primera división”, explicó Cejas, quien además destacó que el conocimiento previo del plantel permitió comenzar esta nueva etapa con una base de trabajo ya construida.

El desembarco de Cejas en primera se produjo luego de la salida del anterior entrenador, cuando el club decidió confiar en un cuerpo técnico que ya formaba parte de su estructura. La decisión implicó, además, asumir simultáneamente el trabajo con primera y reserva, una particularidad que el entrenador considera importante porque permite mantener un seguimiento permanente de los jugadores que pueden dar el salto hacia la máxima categoría. “Los conozco a todos los chicos porque los estuvimos compitiendo hasta el torneo pasado”, explicó. En ese sentido, el entrenador destacó la buena campaña realizada por la reserva y señaló que el objetivo es continuar generando un proceso que permita que los jugadores de las categorías inferiores lleguen a primera conociendo la metodología y sin sentir que el salto representa una ruptura.

Una idea de club que va más allá de los resultados

Uno de los conceptos que más apareció durante la entrevista fue el de pertenencia. Para Cejas, conducir a CAJU no implica solamente preparar un equipo para disputar un partido, sino también transmitirles a los jugadores qué significa defender la camiseta y formar parte de una institución que tiene sus propias dificultades, pero también una comunidad que trabaja para sostenerla. El entrenador explicó que intenta que esa identidad se construya especialmente con los futbolistas más jóvenes y con aquellos que llegan desde otros clubes. “Nosotros buscamos también en todos los chicos. Los chicos más grandes por ahí lo entienden un poco más y a los chicos que están viniendo de otro lado, que vienen al club, se lo tratamos de transmitir”, sostuvo.

Esa construcción, según Cejas, parte de reconocer las dificultades que atraviesa la institución pero sin permitir que esas situaciones condicionen el trabajo deportivo. “CAJU tiene muchas dificultades por miles de motivos, pero bueno, nosotros tratamos de aislarnos de eso y hacernos fuertes desde otro lado”, explicó. En lugar de concentrarse únicamente en aquello que el club no tiene, el cuerpo técnico busca apoyarse en las personas que colaboran, en los vínculos que se generan dentro del plantel y en la posibilidad de construir pequeños espacios de pertenencia que luego puedan reproducirse entre los propios jugadores. “Es buscar por ese lado. Y después, bueno, ellos lo van a ir generando a medida que un contagio de uno a otro”, agregó.

El entrenador también puso especial énfasis en la convivencia cotidiana de los futbolistas. Los entrenamientos de primera y reserva se desarrollan juntos durante buena parte del proceso y permiten que jugadores de distintas edades compartan espacios, mientras algunos futbolistas de cuarta categoría también comienzan a entrenar con los planteles superiores. Cejas explicó que esa integración busca preparar a los más jóvenes para cuando tengan que ingresar a primera y, al mismo tiempo, generar una identidad común entre las diferentes categorías. “Hay unos chicos que se están dando un poco más y bueno, un poco ir haciendo el proceso de eso y también para que ellos no lo sientan cuando les toque entrar”, explicó.

La cancha de CAJU como parte de la identidad del equipo

En el plano estrictamente deportivo, uno de los objetivos que Cejas plantea para esta etapa es hacer de la cancha de CAJU una localía difícil para todos los rivales. El entrenador considera que las características del escenario y el conocimiento que tienen los jugadores pueden convertirse en una herramienta más dentro de la competencia. “Nuestra cancha tiene que ser el lugar donde a todos los equipos se lo tenga que hacer recontra difícil”, afirmó durante la entrevista. La idea no pasa solamente por aprovechar las dimensiones del campo, sino por construir una identidad futbolística que haga que cada visitante sepa que jugar en CAJU implicará un partido incómodo y exigente.

Cejas sostuvo que esa condición ya pudo observarse durante el último torneo en reserva, donde el equipo terminó con una campaña muy positiva como local. El desafío ahora consiste en trasladar esa fortaleza al plantel superior y convertirla en una característica permanente. “Acá no es fácil para nadie”, sostuvo, sintetizando una idea que busca instalar dentro del grupo. Para el entrenador, la localía no reemplaza el trabajo futbolístico, pero puede convertirse en un componente importante cuando existe un equipo convencido de lo que quiere hacer y una institución que logra transmitirles a sus jugadores el valor de defender su cancha.

Un equipo que busca sostener una identidad futbolística

La primera experiencia de Cejas al frente de primera también está marcada por la necesidad de encontrar rápidamente una identidad de juego. En el comienzo del proceso, el equipo mostró señales que el entrenador valoró incluso cuando los resultados no terminaron reflejando completamente lo ocurrido dentro de la cancha. Uno de los ejemplos apareció en un partido como visitante en el que CAJU llegó a estar 2-0 arriba y terminó empatando. Lejos de quedarse solamente con el resultado, Cejas analizó lo ocurrido desde el funcionamiento colectivo y destacó que el equipo logró imponer durante buena parte del encuentro la idea que el cuerpo técnico pretende desarrollar. “Nosotros ir y plantarte en una cancha de visitante, imponer lo que vos pretendés, ya con eso es un montón”, explicó.

El entrenador reconoció que el empate dejó bronca por la forma en que se escapó la victoria, pero también entendió que el análisis en frío permitió rescatar aspectos positivos. “Nos volvimos enojados, sí, pero después, frío, vos decís, che, lo pasamos por arriba y no pudimos terminar de cerrarlo”, explicó. Para Cejas, esos partidos también forman parte del aprendizaje de un equipo que está atravesando un proceso nuevo y que todavía debe incorporar determinados mecanismos para administrar mejor los momentos de los encuentros. La intención es que el plantel pueda sostener su propuesta durante los 90 minutos y que la idea futbolística termine traduciéndose en resultados.

La unión del plantel como una herramienta deportiva

Más allá de la preparación táctica, Cejas valoró especialmente el ambiente que se está construyendo dentro del plantel. El entrenador contó que muchos jugadores llegan al club después de sus jornadas laborales y permanecen juntos antes de comenzar los entrenamientos, generando espacios de convivencia que considera fundamentales para fortalecer el grupo. “Yo llego 6 y media y ya la gente de primera está en el vestuario, están juntos, algunos vinieron de laburar, están sacándose la ropa del trabajo, se pueden jugar las cartas hasta que sea la hora de entrenamiento, charlando”, relató. Para el técnico, esa convivencia cotidiana permite construir vínculos que posteriormente se trasladan al campo de juego.

Esa integración tampoco queda limitada a los entrenamientos. Cejas explicó que intenta estar presente cuando puede en los partidos de las categorías inferiores y acompañar el proceso de los jugadores más jóvenes. Para él, que los chicos sepan que los integrantes del plantel superior y el cuerpo técnico también están pendientes de sus partidos puede tener un valor importante en la formación. “Creo que también para ellos debe ser importante que uno le dé el apoyo desde afuera”, señaló. La mirada forma parte de una concepción del club en la que primera no funciona como una estructura aislada, sino como una referencia para las categorías que vienen detrás.

La entrevista con Cejas dejó así una imagen de CAJU como un proyecto que intenta consolidarse desde adentro, con un entrenador que conoce la institución, un plantel al que viene acompañando desde hace tiempo y una estructura que busca generar continuidad entre las categorías. El desafío deportivo será trasladar esa identidad a los resultados y sostener una primera división competitiva durante el Torneo Clausura de la Liga Regional del Sud. Pero para el entrenador, el proceso no se reduce a ganar partidos: también implica que los jugadores conozcan el club, se sientan parte y entiendan que defender la camiseta supone una responsabilidad que empieza mucho antes del momento en que comienza el partido. En ese camino, la fortaleza como local, la integración con reserva y juveniles y la construcción de un grupo unido aparecen como algunas de las principales herramientas sobre las que Cejas busca edificar esta nueva etapa.