“Gobernar en tiempos de crisis”: Gherardi defendió el rumbo de la gestión y aseguró que Pueblo Esther mantiene las obras pese a la caída de recursos

En una extensa entrevista con Enlace de Noticias, el intendente Martín Gherardi analizó el presente de la gestión municipal en un contexto económico adverso, defendió la decisión de sostener la obra pública, habló sobre la administración de los recursos públicos y repasó los principales desafíos de una ciudad que continúa creciendo. Con un discurso atravesado por la necesidad de priorizar, planificar y administrar con responsabilidad, sostuvo que el municipio busca mantener el ritmo de inversión pese a la reducción de ingresos que afecta a los gobiernos locales.

Martín Gherardi no esquiva las preguntas incómodas. Cuando se le señala que Pueblo Ester parece rezagada frente a localidades vecinas como General Lagos o Alvear, el intendente responde sin dudar: “¿Qué tienen mejor que nosotros? ¿Pavimento? ¿Qué otra cosa tienen?” Y enseguida se contesta él mismo: “Yo prefiero el río.”

Esa frase condensa buena parte de la filosofía de gestión que el intendente socialista expuso en una entrevista en la que recorrió los principales temas de su administración: la crisis económica que vacía la caja municipal, las restricciones financieras de un municipio sin actividad portuaria, los conflictos legislativos que derivaron en vetos, el avance de obras como el adoquinado de Bernaza y la semaforización de la Ruta 21, y los olores nauseabundos que siguen afectando al barrio Solares del Sur.

Gherardi reivindica su impronta socialista —cita a Miguel Lifschitz como su referente — y sostiene que esa tradición se traduce en la calidad de los espacios públicos: el polideportivo con pileta climatizada, el centro cultural, el centro de salud. “Me gusta lo público y me gusta que lo público tenga la calidad de un privado”, dijo.

Crisis social: “El estado tiene que estar más presente y con menos recursos”

La entrevista arrancó con un diagnóstico contundente sobre el contexto económico nacional y su impacto directo en Pueblo Ester. El cierre de la fábrica de butacas —la antigua Johnson— dejó a numerosas familias sin trabajo y profundizó una situación que, según Gherardi, no da señales de haberse estabilizado: la situación es muy difícil, es compleja y se va profundizando cada vez más. No es que hemos logrado una estabilidad sino que se sigue profundizando. Nos sorprende la cantidad de personas que recibimos buscando trabajo, cómo se incrementa la cantidad de gente en el comedor municipal, en los comedores de los barrios”, describió.

El intendente señaló que la recaudación municipal cayó entre un 30 y un 40 por ciento, como consecuencia directa de la caída en el consumo y en la actividad económica general, que se traslada a la coparticipación provincial y nacional que recibe el municipio: “si las empresas cierran, si no hay consumo, si hay poca venta, todos los impuestos son coparticipables. Y si a eso le sumamos que la gente se queda sin trabajo, que con suerte le alcanza para comer, es lógico que deje de pagar algún impuesto municipal. Primero vamos a comer, después vamos a mandar los chicos a la escuela y lo último que vamos a hacer es pagar los impuestos”, explicó.

Esa ecuación —más demanda social, menos fondos disponibles— es la que define el margen de acción del Ejecutivo local. “Es complejo: el Estado tiene que estar más presente y con menos recursos.”

Obras: el plan trienal en marcha a pesar de todo

A pesar del contexto, Martin Gherardi destacó que el plan trienal de obras sigue adelante. Consideró que la localidad está en una situación relativamente mejor que otros municipios del interior provincial, precisamente por la estructura industrial del corredor que va de San Nicolás a Rosario.

La obra insignia de la gestión actual es la pavimentación de calle Rivadavia: 1.300 metros de calzada de 10 metros de ancho, con vereda, bicisenda e iluminación, ejecutada al 70% y con finalización prevista para octubre. “Es la obra más importante, yo creo, de la historia de Pueblo Ester. Son mil millones de pesos”, afirmó.

A esa obra se sumó el inicio de los trabajos en calle Catamarca —hormigón armado que une el centro con los barrios de Oroño—, una obra de agua y cloacas en el barrio del Tanque, y el inicio conjunto con CLESAPE de agua potable en Country 16. También están en carpeta, con financiamiento provincial, la red de agua potable para la zona de Vernazza y la pavimentación de calle San Martín desde Sarmiento hasta el nuevo jardín de infantes: “en un momento de crisis, mantener toda esta obra en marcha es un logro importante. Estamos contentos por eso”, dijo.

Sobre el adoquinado de la costanera Vernazza, cuya demora generó quejas de vecinos, Gherardi explicó que los fondos estuvieron disponibles desde el inicio y que el pago a la empresa contratista se realiza por tramo ejecutado. Reconoció que las lluvias atrasaron el cronograma y pidió paciencia: “La obra ya tiene un avance del 70% y se va a terminar. Va a quedar uno de los mejores accesos de la localidad al balcón Vernazza, y es una obra que le salió 0 pesos al vecino. Le valorizó un 20 o un 30% su vivienda, seguramente.”

El Jardín de Infantes 365: “Una gestión impecable”

Otro tema que generó debate en la comunidad fue la situación transitoria del Jardín de Infantes N° 365, que funciona en el centro cultural Hermes Binner mientras se construye el edificio definitivo en Pavón y San Martín. Algunas familias reclamaron que se alquilara un espacio intermedio más adecuado para los chicos.

El Intendente rechazó ese planteo por razones presupuestarias y de sentido común: reubicar el jardín en una casa alquilada implicaría gastar alrededor de 25 millones de pesos en adecuación edilicia, para luego volver al edificio nuevo en pocos meses: “ssos son recursos de las personas y yo no puedo andar jugando con recursos que ni siquiera hoy están tan disponibles”, sostuvo.

El intendente celebró la velocidad de la gestión ante el Ministerio de Educación: en un año y medio desde el pedido inicial, el jardín nuevo está prácticamente listo para inaugurar. “Fue la gestión más prolija que hemos hecho: fuimos a pedírselo y ya estamos prácticamente en condiciones de habitarlo”, dijo. La apertura está prevista para octubre, sin esperar al inicio del ciclo lectivo 2027.

El SAMCO: “Se dijeron cosas completamente erróneas”

Una publicación en redes sociales que afirmaba que el SAMCO local tenía más personal administrativo que médico generó revuelo en la comunidad. El intendente salió a desmentirlo y lo enmarcó en una reflexión más amplia sobre quiénes contribuyen y quiénes solo critican.

“Se dijeron cosas que eran completamente erróneas del centro de salud. No tiene sentido entrar en esa discusión”, señaló, y aclaró que el personal no contemplado por provincia incluye limpieza, mantenimiento, farmacia y guardia médica de las 24 horas. Mencionó además que los lunes se reforzó con un médico adicional por ser el día de mayor demanda.

Lo que sí reconoció es la magnitud del esfuerzo financiero que implica sostener el centro de salud: el municipio cubre el 80% del costo del personal, y la provincia solo el 20%. “Son políticas y el norte que uno quiere llevar adelante. La gente critica por los pozos y la tierra, y yo las entiendo. Me encantaría tener todos los fondos disponibles. Pero yo voy a dormir más tranquilo si alguien le agarra un infarto y va al centro de salud y hay un médico para atenderlo”, dijo.

Tensión con el Concejo: vetos y ordenanzas que “trabajan para la tribuna”

.En ese tramo de la conversación, Martín Gherardi respondió a cuestionamientos de distintos sectores de la oposición, explicó cómo funciona el sistema de compras y licitaciones del municipio y defendió una concepción de la gestión pública basada —según afirmó— en la planificación, el acceso a la información y el control institucional.

Más allá de las diferencias políticas, el intendente sostuvo que uno de los principales desafíos de cualquier administración consiste en construir confianza con los vecinos. Y, para eso, aseguró, la transparencia debe traducirse en procedimientos concretos y no únicamente en discursos.

Consultado sobre los cuestionamientos vinculados a la transparencia de la gestión, Gherardi respondió que el municipio cumple con todos los mecanismos institucionales previstos para garantizar el acceso a la información pública y el control por parte del Concejo Municipal: “cada tres meses enviamos al Concejo todas las compras que realiza el municipio, con las facturas, los expedientes y la documentación correspondiente. Además, todos los decretos están publicados y las licitaciones son públicas y abiertas. Cualquier concejal puede acceder a esa información porque forma parte del funcionamiento normal del Estado”, explicó.

Para el intendente, muchas veces se instala la idea de que la transparencia depende exclusivamente de publicar determinada información en redes sociales o sitios web, cuando en realidad —afirmó— existen organismos específicos encargados de ejercer ese control: “la información pública existe y está donde tiene que estar. Nosotros rendimos cuentas permanentemente. El Concejo recibe toda la documentación y tiene las herramientas para revisar cada expediente. Ese es el mecanismo institucional que corresponde”, sostuvo. Además cuestionó que la ordenanza aprobada por el Concejo Municipal obliga al Ejecutivo a exponer datos sensibles de vecinos que solicitan ayudas económicas por situaciones de salud o problemas familiares, por lo que decidió vetar de manera parcial esos articulados.

La segunda ordenanza en cuestión establece que si el municipio no responde un reclamo vecinal en 20 días, el Ejecutivo debe descontar el monto de lo que se reclama del pago del TGI. Gherardi fue directo: “Muchas veces se trabaja para la tribuna. Son ordenanzas que trabajan para agilizar los reclamos vecinales, por lo menos así se presentaban desde el Concejo. Para que se vayan enterando, que esa ordenanza también fue vetada.”

Aun así, eligió matizar: “Volvemos al origen de la charla: todos somos vecinos de la localidad, todos tenemos que querer lo mejor. Hay que discutir proyectos, hay que discutir políticas públicas, hay que discutir el norte hacia donde queremos ir, pero siempre tiene que haber diálogo.”

La defensa de un modelo propio de ciudad

Cuando se le preguntó si considera que Pueblo Esther está retrasada frente a otras localidades, Gherardi rechazó el planteo y propuso otro marco. Señaló que General Lagos y Alvear “decidieron en su momento entregar la costa al río, a los puertos y a los camiones, para ser redituados mejor económicamente”, y que esa decisión tiene un costo en términos de calidad de vida.

“Nosotros todavía estamos a tiempo, si queremos poner un puerto en Pueblo Esther, se podría hacer. No va a ser durante mi gestión. Yo prefiero tener la localidad que tengo, prefiero andar en una calle de ripio antes de que la gente no pueda ir a disfrutar el camping, no pueda disfrutar la costanera Vernazza”, dijo.

Enumeró los rubros donde, a su juicio, Pueblo Ester está a la par o por encima de sus vecinas: salud, cultura, educación y seguridad. “Si nos miramos en seguridad tenemos la mejor seguridad de toda la región. Si nos comparamos en pavimento estamos un paso atrasado. Pero yo prefiero el río.”

En ese contexto, mencionó un proyecto que podría aliviar las finanzas municipales: la provincialización de la tasa de organización portuaria, que actualmente queda en los municipios con puertos. Pueblo Esther, que hoy no percibe ese tributo pero soporta el tránsito pesado que lo genera, recibiría una porción de la coparticipación resultante. “Eso va a ayudar mucho a las finanzas del municipio, porque si bien no percibíamos esa tasa, sí teníamos sus consecuencias: los camiones también pasan por la ciudad, rompen pavimento”, explicó.

Solares del Sur: “Hace 20 años que viene pasando lo mismo”

Los olores nauseabundos que afectan al barrio Solares del Sur y las zonas aledañas al arroyo Frías volvieron a la agenda. Gherardi explicó que el origen del problema es una empresa ubicada dentro del parque industrial de Alvear, lo que limita la capacidad de intervención del municipio: “Como está en el lado de Alvear, solo nos toca hacer denuncias, y la hacemos. Hace muy poquito estuve en Medioambiente, presentamos denuncia, presentamos videos que nos mandan los vecinos de los desagües del parque industrial y del color que sacan”, detalló.

Fue claro respecto a las perspectivas: “Hacemos la denuncia, Medioambiente hace inspecciones, afloja un año o dos y después volvemos con lo mismo. Hace 20 años que viene pasando lo mismo, y seguramente van a aflojar durante un tiempo ahora y dentro de dos años va a volver a aparecer el problema, porque es mucho más barato tirar sedimentos sin tratamiento que tratar los líquidos de la empresa.”

Semáforos, radares y las garitas que “nos pusieron horribles”

En materia de seguridad vial, el Intendente informó que Pueblo Esther recibirá cuatro semáforos en la Ruta 21, como resultado de un trabajo coordinado con General Lagos y Arroyo Seco. Las ubicaciones acordadas son calles San Juan, calle Pedroni, Tucumán y 27 de Febrero. El financiamiento ya está aprobado por Vialidad Provincial, aunque una resolución de la Agencia Provincial de Seguridad Vial exige un estudio de flujo vehicular previo a la instalación. “Lo importante es que la plata ya está y se van a poner los semáforos”, afirmó.

Los radares ya instalados están pendientes de una última inspección. Gherardi salió al cruce de quienes los asocian a recaudación: “Si vos pasás a 60, yo no recaudo. Tenés que hacer solamente eso.”

Sobre las paradas de colectivo, no ocultó su descontento con las estructuras recibidas y confirmó que el municipio les realizó mejoras:”la verdad que nos pusieron unas garitas horribles. Dentro de lo feo que teníamos, les pedí a los chicos del diseño que traten de hacer algo que cobije un poco más”, señaló y adelantó que próximamente se realizará una cobertura lateral con vidrio.

Deporte e infraestructura

Ante la consulta sobre un fondo de asistencia al deporte, Gherardi indicó que hay una ordenanza en elaboración, pero que el municipio ya sostiene una oferta significativa: el polideportivo con pileta climatizada —”única en esta región”—, la colonia de adultos mayores y el apoyo a los clubes locales.

Mencionó dos proyectos que lo entusiasman especialmente: el techado de la cancha de básquet, vóley y patín del Club CAJU, y la puesta en valor del predio del antiguo Villa Matel, donde el mismo club practica hockey. “Nos puso muy contentos poner de acuerdo a dos instituciones para que lleven adelante el mismo espacio”, dijo en referencia a Deportivo Esther que tambíen utiliza el predio para la práctica del Hockey.

Las elecciones y el futuro

Consultado sobre las elecciones del año próximo y su posible candidatura, Gherardi fue cauteloso pero no esquivo. Señaló que la definición llegará hacia fin de año y que por ahora el foco está puesto en terminar el plan de obras. Repasó su trayectoria —cuatro años como Secretario de Servicios Públicos, tres períodos como Presidente Comunal y dos como Intendente— y dijo que su única aspiración siempre fue dejarle algo concreto a la localidad donde su familia lleva cinco generaciones: “la única vocación que tengo es poder llevar a un nieto de la mano y contarle: cuando estuvimos en esta gestión, dejamos este centro cultural, dejamos esta pileta, hicimos este pavimento, le llevamos el 80% de cloaca a la población. No es poco”, reflexionó.

“El espacio público lo tenemos que compartir entre todos”

Al cierre de la entrevista, Gherardi volvió a un tema recurrente: la necesidad de pensar la ciudad desde una perspectiva que no sea exclusivamente la del automovilista, planteada a propósito de la velocidad con la que se circula por la Ruta 21 tras su ampliación.

“El que tiene auto solo piensa en que se pueda ir más rápido, que se pueda doblar a la izquierda, y nadie está pensando en el abuelo que tiene que cruzar la ruta, en el que tiene que cobrar la jubilación al banco, en los chicos que van a la escuela, en la bicicleta. El espacio público lo tenemos que compartir entre todos, no es únicamente para el vehículo.”

Al finalizar la entrevista, el intendente volvió al concepto que había atravesado toda la conversación: el crecimiento de Pueblo Esther como principal desafío de la gestión.

A su juicio, ese crecimiento obliga al Estado municipal a planificar de manera permanente, administrar con prudencia y sostener una agenda de obras e inversiones incluso en un escenario económico complejo: “uno puede mirar la gestión solamente desde la coyuntura o pensar qué ciudad quiere dejar dentro de diez o quince años. Nosotros elegimos trabajar con esa segunda mirada. Habrá cosas que salgan más rápido y otras que lleven más tiempo, pero todas responden a una planificación que busca que Pueblo Esther siga creciendo de manera ordenada”, concluyó.