Vacunación: alertan por la baja cobertura y reclaman reforzar la prevención

En la columna de salud del doctor Juan Carlos Singereisky, el pediatra y presidente de la Sociedad de Pediatría de Rosario, Oscar Romanini, analizó la caída en las tasas de vacunación y advirtió sobre los riesgos de dejar incompletos los calendarios. También remarcó la importancia de la inmunidad colectiva, la vacunación infantil y una mayor difusión para recuperar coberturas.

La caída en las tasas de vacunación y el riesgo de que enfermedades prevenibles vuelvan a ganar terreno fueron algunos de los principales temas de la columna de salud a cargo del doctor Juan Carlos Singereisky, quien entrevistó al pediatra Oscar Romanini, presidente de la Sociedad de Pediatría de Rosario. Durante la conversación, el especialista advirtió que las coberturas siguen siendo insuficientes y vinculó parte del deterioro con la desconfianza que se profundizó durante la pandemia de COVID-19. En este sentido, sostuvo que muchas familias comenzaron a postergar las vacunas y que luego resulta difícil retomar los calendarios incompletos, especialmente en bebés y niños pequeños.

Romanini señaló que, si bien algunas situaciones de rechazo abierto a la vacunación pueden ser menos frecuentes que en otros momentos, el problema continúa siendo la falta de cobertura adecuada. “Seguimos no cubriendo en forma buena las tasas de vacunación”, explicó, al tiempo que recordó que el calendario debe cumplirse en los tiempos establecidos. Según planteó, el problema comenzó a profundizarse a partir de la pandemia, cuando se produjo un fuerte debate y una creciente cautela alrededor de las vacunas, situación que luego se trasladó a otras inmunizaciones del calendario.

La vacunación como un derecho de los niños

Uno de los puntos abordados fue la negativa de algunas familias a vacunar a sus hijos desde el nacimiento. En particular, durante la entrevista se mencionó la vacuna BCG, utilizada para prevenir formas graves de tuberculosis y que forma parte de las estrategias de prevención en un país donde, según explicó Romanini, la enfermedad nunca dejó de estar presente. El pediatra remarcó que Argentina continúa teniendo tuberculosis de manera endémica y que, por lo tanto, no debe dejar de considerar la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano.

Para el presidente de la Sociedad de Pediatría de Rosario, la vacunación debe entenderse también desde la perspectiva de los derechos de niños y niñas. “Es un derecho del niño”, afirmó Romanini, al referirse a las situaciones en las que los equipos médicos, las instituciones y el Estado deben intervenir ante la negativa de los adultos responsables. Además, señaló que existen casos en los que incluso puede requerirse una intervención judicial para garantizar el acceso a una práctica preventiva contemplada dentro del sistema de salud.

Qué significa la inmunidad colectiva y por qué vacunarse protege a otros

La entrevista también profundizó sobre uno de los conceptos centrales para comprender la importancia social de la vacunación: la llamada inmunidad colectiva o “de rebaño”. Romanini explicó que existen personas que, por su edad o por determinadas condiciones de salud, no pueden recibir algunas vacunas. Por lo tanto, su protección depende en gran medida de que quienes sí pueden vacunarse tengan sus esquemas completos y reduzcan la circulación de enfermedades prevenibles.

Como ejemplo, mencionó a niños inmunodeprimidos, pacientes que atraviesan tratamientos oncológicos o personas que, por distintos motivos, tienen contraindicada temporal o permanentemente alguna inmunización. En esos casos, explicó que el entorno cumple un papel fundamental y que la vacunación de convivientes, compañeros y comunidad constituye una forma de protección indirecta. “La inmunidad del rebaño es la que da la población vacunada a los que no tienen, por el momento o a largo plazo, opciones de vacunación”, resumió el pediatra.

El riesgo de la desinformación y las oportunidades perdidas

Romanini también alertó sobre la circulación de información errónea y recordó que incluso existen casos en los que profesionales de la salud desaconsejan vacunas. Durante la entrevista relató una situación ocurrida en Santa Fe en la que, según explicó, un profesional habría contraindicado la vacuna contra el rotavirus y posteriormente el niño atravesó un cuadro grave de esa enfermedad. La madre realizó una denuncia y el caso puso nuevamente sobre la mesa la responsabilidad profesional y la importancia de dejar correctamente registrados los motivos cuando una vacunación no se realiza.

En este sentido, el especialista señaló que los organismos sanitarios necesitan contar con información concreta para intervenir y que existen protocolos para registrar tanto las recomendaciones médicas como las negativas de los responsables de un niño a completar el calendario. “Todo tiene que estar registrado para poder hacer algo”, sostuvo Romanini. Por otra parte, recordó que una enfermedad leve no necesariamente representa una contraindicación para vacunar y que, salvo situaciones clínicas importantes, muchas veces se pierden oportunidades de inmunización por postergaciones que podrían evitarse.

Las coberturas de vacunación en Santa Fe, bajo la lupa

Hacia el final de la entrevista se analizaron los datos sobre cobertura de vacunación y la preocupación que generan los bajos porcentajes mencionados durante la conversación. Según los números expuestos por Singereisky, varias vacunas obligatorias presentaban coberturas muy por debajo del nivel necesario para garantizar una adecuada inmunidad colectiva. Entre los datos señalados se mencionó una cobertura del 14% para la segunda dosis de la triple viral en Santa Fe, del 12% para la vacuna meningocócica aplicada a los 11 años y del 37% para la vacuna contra la varicela.

Romanini consideró que estos niveles requieren una respuesta inmediata y puso el foco en la necesidad de reforzar las campañas de difusión. “Siempre hay falencias en la difusión en todos los niveles”, sostuvo, y planteó que el trabajo de pediatras y vacunatorios debe estar acompañado por una presencia mucho mayor del tema en medios de comunicación y espacios masivos. Para el especialista, la información clara y sostenida es una herramienta fundamental para que las familias recuerden la importancia de completar los calendarios y aprovechen las oportunidades de vacunación disponibles.

Vacunas fuera del calendario y el desafío de la prevención

Durante la charla también se abordó la existencia de vacunas que no forman parte del calendario nacional gratuito. Romanini mencionó específicamente la protección frente al meningococo B, una de las variantes vinculadas a cuadros de meningitis invasiva, y explicó que se trata de una vacuna de alto costo que requiere varias dosis. Según relató, esta situación genera una desigualdad en el acceso, ya que algunas familias pueden incorporarla de manera privada mientras otras no tienen esa posibilidad.

El pediatra consideró que, cuando una familia cuenta con los recursos necesarios, es importante evaluar junto a su médico las opciones de protección disponibles. Al mismo tiempo, planteó la necesidad de continuar impulsando políticas para ampliar las herramientas preventivas y recordó que la atención de un niño con una enfermedad grave también implica un elevado costo sanitario. Por eso, sostuvo que el debate sobre la incorporación de nuevas vacunas debe contemplar no solamente el precio de cada dosis, sino también las consecuencias humanas y económicas de enfermedades que podrían prevenirse.
Además, Romanini recordó que existen inmunizaciones específicas para quienes viajan a determinados destinos y recomendó consultar previamente las fuentes oficiales y los servicios especializados en vacunación del viajero. En consecuencia, destacó que el asesoramiento debe realizarse de acuerdo con el lugar de destino y las características de cada persona. La prevención, señaló a lo largo de la entrevista, no puede reducirse únicamente a responder cuando aparece una enfermedad, sino que requiere anticipación, información y acceso oportuno a las herramientas disponibles.

“Hace falta más difusión”

Para Romanini, revertir la caída en las coberturas exige recuperar la vacunación como un tema central de la agenda pública. Si bien reconoció el trabajo cotidiano de pediatras, vacunatorios y sociedades científicas, consideró que esos esfuerzos no alcanzan por sí solos para llegar a toda la población. “La televisión y la radio la escucha mucha gente. Entonces creo que hace falta más aún”, expresó, al reclamar campañas sostenidas y con datos concretos sobre los riesgos que implica no completar los esquemas de vacunación.

El especialista insistió, además, en que muchas familias tienen un vacunatorio cerca y, sin embargo, continúan perdiéndose oportunidades para aplicar dosis pendientes. Por lo tanto, remarcó la necesidad de combinar información, seguimiento y trabajo territorial, especialmente cuando existen niños con esquemas incompletos. La conclusión de la entrevista fue clara: recuperar las tasas de vacunación requiere un compromiso compartido entre el sistema de salud, el Estado, los profesionales, los medios de comunicación y las familias, porque la prevención individual también tiene un impacto directo sobre la protección de toda la comunidad.