Natalia Míguez respondió a las críticas sobre el personal del SAMCo de Pueblo Esther, defendió el trabajo del sistema público de salud y alertó sobre el aumento de la demanda sanitaria y social.
La situación del SAMCo de Pueblo Esther volvió a instalarse en el centro del debate político local luego de que la concejala de La Libertad Avanza, Marcela Elena, difundiera en redes sociales una denuncia en la que afirmaba que el efector público tenía más personal administrativo que personal médico.
Las declaraciones generaron repercusiones inmediatas en la comunidad y motivaron una respuesta oficial por parte de la Municipalidad de Pueblo Esther, que publicó un informe con cifras sobre la composición del personal y el funcionamiento del sistema de salud local.
En ese marco, la secretaria de Educación y Políticas Sociales, Natalia Míguez, fue entrevistada en Enlace de Noticias y cuestionó duramente la forma en que se instaló la discusión pública sobre el SAMCo. Durante una extensa conversación, la funcionaria defendió el trabajo de los equipos de salud, remarcó el esfuerzo económico que realiza el municipio para sostener el efector y advirtió sobre el impacto que tiene el desfinanciamiento nacional sobre el sistema sanitario.
“Nos parecía importante salir a aclarar esta situación, pero sobre todo visibilizar a los trabajadores que sostienen diariamente el efector público local. Detrás de cada número hay personas que trabajan con muchísimo compromiso y que además son vecinos de nuestra ciudad”, señaló.
La funcionaria sostuvo que el debate no puede reducirse únicamente a una comparación numérica entre médicos y administrativos, porque el funcionamiento de un centro de salud requiere múltiples áreas de trabajo. “El personal de limpieza también es personal de salud porque mantiene el lugar en condiciones. Hay personas en admisión, coordinación, farmacia, mantenimiento, recepción. Todo eso sostiene el funcionamiento cotidiano del SAMCo”, explicó.
Los números oficiales del SAMCo
Según los datos difundidos por el municipio, actualmente el SAMCo cuenta con 43 profesionales de la salud entre personal provincial y municipal. Dentro de esa estructura se encuentran 30 médicos distribuidos entre guardias, clínica médica, especialidades y salud mental, además de nueve enfermeros, una odontóloga, una nutricionista, una radióloga y una profesional farmacéutica.
En paralelo, el área de apoyo y funcionamiento está integrada por ocho trabajadores administrativos destinados a atención al público, turnos y gestión, cinco empleados de servicios generales y dos ayudantes de farmacia.
La funcionaria insistió en que la publicación de esos datos tuvo como objetivo “poner en valor el trabajo colectivo” que existe dentro del efector.
“Había quedado instalado que si no sos médico parece que no trabajás en salud. Y eso no es así. Hay toda una red de trabajo muy importante que muchas veces queda invisibilizada”, sostuvo.
Además, remarcó que el SAMCo local cuenta con áreas que no son habituales en efectores similares de otras localidades de la región. “Tenemos un equipo de salud mental impresionante, con psiquiatra, neurólogo, trabajador social y psicólogos. Eso no se ve en todos lados y hoy es fundamental frente a las problemáticas que están atravesando las familias y las escuelas”, afirmó.
Un sistema de salud cada vez más exigido
Uno de los ejes centrales de la entrevista giró alrededor del crecimiento de la demanda en el sistema público de salud. Según detalló Natalia, durante abril el SAMCo atendió a 4.586 personas y actualmente el promedio diario ronda entre 150 pacientes, cifra que suele incrementarse durante el invierno: “está aumentando la cantidad de personas que se atienden en el efector y creemos que esa tendencia va a continuar”, señaló.
La funcionaria vinculó ese crecimiento con el deterioro económico y con las dificultades crecientes para acceder a la salud privada. También advirtió sobre el impacto que genera el desfinanciamiento de programas nacionales como Remediar: “cada vez son más las personas que recurren al sistema público y al mismo tiempo hay menos acompañamiento nacional. Eso genera muchísima presión sobre los trabajadores y sobre los municipios”, afirmó.
En ese sentido, reveló que gran parte del sostenimiento económico del SAMCo actualmente recae sobre la Municipalidad de Pueblo Esther. Según explicó, más del 70% del personal vinculado al funcionamiento del efector es financiado directa o indirectamente por el municipio: “la decisión política de Martín Gherardi de sostener la salud pública local es muy fuerte y eso se refleja en la cantidad de profesionales y trabajadores que hoy tiene el SAMCo”, sostuvo.
Míguez explicó además que el municipio cubre medicamentos, traslados y distintas prestaciones para vecinos que no logran resolver sus tratamientos a través de obras sociales o programas nacionales: “a veces se ayuda con medicación, otras veces con traslados a Rosario para tratamientos ambulatorios. Son situaciones muy sensibles y por cuestiones éticas no siempre se visibilizan públicamente”, indicó.
La salud mental, una demanda que crece
Durante la entrevista también apareció una preocupación que atraviesa actualmente a gran parte de los efectores públicos: el aumento sostenido de las consultas vinculadas a salud mental.
Natalia Míguez reconoció que existe una demanda “gigante” en atención psicológica y psiquiátrica y aseguró que el sistema local hoy no logra dar respuesta plena a todos los pedidos: “la salud mental es la pandemia de este tiempo. Hay muchísimas consultas, tanto de adultos como de infancias y adolescencias”, afirmó.
La funcionaria explicó que actualmente el SAMCo cuenta con dos psicólogos, además de equipos municipales interdisciplinarios integrados por trabajadoras sociales, psicólogas, abogadas y recientemente también profesionales en psicopedagogía.
Según detalló, el municipio viene articulando acciones con escuelas secundarias para detectar situaciones críticas vinculadas a depresión, consumos problemáticos, violencia y sufrimiento psíquico: “estamos trabajando muy fuerte con las instituciones educativas porque aparecen problemáticas nuevas y cada vez más complejas”, indicó.
También reconoció que existen demoras para acceder a turnos psicológicos y que muchas veces se intenta derivar pacientes con obra social hacia prestadores privados para descomprimir el sistema público.
Más demanda social y crecimiento de la asistencia alimentaria
La secretaria de Políticas Sociales confirmó además un aumento sostenido de la asistencia alimentaria en la ciudad. Según informó, actualmente se entregan alrededor de 1.700 bolsones de alimentos y también creció la demanda en comedores y merenderos: “la situación es complicada para muchísimas familias. No solamente aumentaron los pedidos de alimentos, también aumentaron las consultas y pedidos de acompañamiento social”, señaló.
Míguez explicó que el trabajo del municipio no se limita a la entrega de mercadería sino que incluye acompañamiento interdisciplinario en situaciones de violencia de género, vulnerabilidad social y problemáticas familiares: “muchas veces lo más importante no es solamente el bolsón, sino el sostenimiento cotidiano y humano que hacen los equipos técnicos”, afirmó.
Un debate político que expone la crisis del sistema sanitario
Aunque la entrevista tuvo como punto de partida la polémica generada por la denuncia de la concejala libertaria, la conversación terminó exponiendo una problemática mucho más amplia: el creciente peso que están asumiendo los municipios para sostener áreas que históricamente dependieron de manera más fuerte de la provincia y de la Nación.
El aumento de pacientes en efectores públicos, la caída de programas nacionales, la dificultad para acceder a medicamentos y el crecimiento de las demandas vinculadas a salud mental aparecen como parte de un escenario que excede la discusión local.
En ese contexto, desde el municipio insistieron en defender el funcionamiento del SAMCo y el trabajo de sus trabajadores frente a cuestionamientos que consideran “simplificadores” y alejados de la realidad cotidiana que atraviesa el sistema de salud.
“Siempre va a haber desafíos y cosas por mejorar, pero creemos que es importante reconocer a quienes todos los días sostienen el efector público y acompañan a la comunidad en situaciones muy difíciles”, concluyó.




