Adrián Medina, de Clesape, explicó cómo se controla la calidad del agua potable en Pueblo Esther y detalló las causas de los cortes de energía eléctrica registrados en la región.
En una entrevista con Enlace de Noticias, Adrián Medina abordó dos temas que generaron preocupación en la comunidad de Pueblo Esther durante los últimos meses: la calidad del agua potable y los reiterados cortes de energía eléctrica registrados en la región.
La conversación comenzó con una aclaración contundente frente a versiones y rumores que pusieron en duda el estado del agua distribuida en la ciudad. Medina afirmó que el agua de Pueblo Esther es “apta para consumo humano” y remarcó que cuenta con controles permanentes del ente regulador provincial.
“El agua de Pueblo Esther es agua de nivel 1. Eso significa que es un agua apta para consumo humano, aprobada tanto físico-químicamente como bacteriológicamente. La gente tiene que quedarse tranquila porque es un agua de calidad”, sostuvo.
El referente de Clesape explicó que el servicio se encuentra fiscalizado por el ENRESS, organismo provincial encargado de controlar a cooperativas y prestadores de agua potable. Según detalló, el ente realiza inspecciones periódicas y toma muestras en distintos puntos de la red para verificar la calidad del suministro.
“Nosotros además tenemos la obligación de enviar dos veces por mes análisis físico-químicos y bacteriológicos realizados en laboratorios homologados. Esto está regulado porque estamos hablando de una cuestión de salud pública”, señaló.
Cómo funciona el sistema de agua potable en Pueblo Esther
Durante la entrevista, Medina describió el funcionamiento del sistema de extracción y distribución de agua potable de la ciudad. Actualmente, Clesape cuenta con 17 perforaciones, de las cuales 15 están ubicadas dentro de Pueblo Esther.
Las perforaciones alcanzan profundidades de entre 45 y 60 metros y luego el agua es impulsada hacia el tanque central ubicado en la Plaza 25 de Mayo, desde donde se distribuye a toda la red.
Antes de ingresar al sistema de distribución, el agua atraviesa un proceso de clorificación controlado diariamente. “Todos los días se mide el nivel de cloro tanto en la salida del tanque como en distintos puntos de la red para verificar que se mantenga dentro de los valores exigidos por la normativa”, explicó.
Medina también diferenció la situación de los barrios que todavía no cuentan con red de agua potable y dependen de perforaciones particulares. “En sectores como Vernazza, Playa Chica, Playa Grande o Country 16 la gente utiliza agua de perforaciones privadas que no están reguladas ni tratadas. Ahí sí pueden existir riesgos vinculados a nitratos o contaminación bacteriológica”, advirtió.
En ese sentido, señaló que existe un plan de ampliación para extender progresivamente la red de agua potable hacia distintos sectores de la ciudad.
Cortes de luz y problemas en la estación transformadora de Cargill
Otro de los temas abordados fue la situación del servicio eléctrico y los reiterados cortes que afectaron tanto a Pueblo Esther como a localidades vecinas durante el verano y el inicio del otoño.
Medina explicó que los eventos más graves registrados en marzo y abril no tuvieron origen en la red interna de la cooperativa, sino en la estación transformadora de Cargill operada por la Empresa Provincial de la Energía (EPE).
“Los dos grandes eventos fueron fallas importantes dentro de la estación transformadora de Cargill. Uno afectó la celda primaria y otro dañó la línea que abastece a Pueblo Esther y al Parque Industrial de Alvear”, indicó.
Según detalló, desde Clesape vienen manteniendo reuniones con autoridades de la EPE para exigir informes técnicos y plantear soluciones que eviten nuevos episodios similares.
“Lo que nosotros observamos es que cada vez que hay un evento externo termina generando daños muy importantes dentro de la estación transformadora, cuando debería haber sistemas de protección que eviten que se rompan equipos completos”, explicó.
El referente de la cooperativa comparó la situación con un tablero eléctrico domiciliario. “Es como si cada vez que se corta una térmica no saltara la protección sino que directamente se rompiera el dispositivo”, ejemplificó.
La tercera salida y las obras para independizar a Pueblo Esther
Medina confirmó además que Clesape avanza con una de las obras más importantes proyectadas para los próximos años: la denominada “tercera salida”, una nueva línea eléctrica que permitirá reducir la dependencia del Parque Industrial de Alvear y mejorar la estabilidad del sistema local.
“Cada evento que ocurre dentro del parque industrial termina arrastrándonos a nosotros. Por eso esta obra es estratégica para darle independencia energética a Pueblo Esther”, afirmó.
La cooperativa también se encuentra realizando recambio de postes de madera por columnas de cemento, incorporación de reconectores automáticos y modernización de líneas de distribución para mejorar la respuesta ante fallas.
En paralelo, continúan las ampliaciones de red de agua potable hacia nuevos loteos y barrios en crecimiento, entre ellos Norma Gerardi, Bracalente y Country 16.
La entrevista dejó expuesta una preocupación central que atraviesa a muchas localidades de la región: cómo sostener y ampliar servicios esenciales en ciudades que crecen rápidamente mientras la infraestructura energética e hídrica enfrenta cada vez mayores exigencias.





